México: Ola de violencia luego de operativo que dio de baja al » El Mencho» deja 25 miembros de la Guardia Nacional muertos y 15 heridos

El secretario de Seguridad mexicano Omar García Harfuch informó el lunes que durante la ola de violencia provocada por el Cártel de Jalisco Nueva Generación después de que el ejército matara a su líder Nemesio Oseguera Cervantes durante un operativo para capturarlo, murieron 25 miembros de la Guardia Nacional y 15 integrantes de distintos cuerpos de seguridad resultaron heridos.

Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, dirigía una de las redes criminales de más rápido crecimiento en México, notoria por traficar fentanilo, metanfetamina y cocaína a Estados Unidos y por perpetrar ataques descarados contra funcionarios gubernamentales que la desafiaban.

Murió la víspera durante un operativo en el sur de Jalisco lanzado por el ejército mexicano para capturarlo. Las Fuerzas Armadas lo habían localizado tras seguimientos hechos a una de sus parejas sentimentales en la localidad de Tapalpa, explicó el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla.

Integrantes del cártel respondieron con violencia en todo el país. El ministro Trevilla dijo que un comandante del grupo criminal —que más tarde fue abatido en otro punto del estado— estaba ofreciendo más de 1.000 dólares a cada pistolero por militar muerto.

El domingo las autoridades contabilizaron más de 250 bloqueos de carreteras en 20 estados y vehículos, tiendas y gasolineras incendiados. Además, hubo 27 agresiones contra la autoridad, indicó el secretario de Seguridad.

Los delincuentes mataron también un guarda de prisiones, un funcionario de la fiscalía y una mujer, agregó García Harfuch. En los actos de violencia que se centraron sobre todo en los estados de Jalisco y Michoacán murieron más de 34 delincuentes y fueron detenidas 70 personas.

La presidenta Claudia Sheinbaum pidió calma en su conferencia matutina el lunes que ya no quedaban bloqueos y “prácticamente se ha restablecido toda la actividad”, aunque se mantiene activo un “centro de mando” para coordinar la seguridad en todo el país. El ejército movilizó a la zona 2.500 efectivos militares nuevos que se sumarían a los 7.000 ya presentes en Jalisco.

La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia a la operación para capturar al líder del cártel y aplaudió al ejército de México por abatir a un hombre que era uno de los criminales más buscados en ambos países.

México espera que la muerte del mayor traficante de fentanilo del mundo aliviara la presión del gobierno de Trump para que haga más contra los cárteles.

Muchos temen más violencia

La embajada de Estados Unidos dijo a través de X que su personal en ocho ciudades y en el estado de Michoacán se resguardaría en el lugar y trabajaría de forma remota el lunes y advirtió a los ciudadanos estadounidenses en muchas partes de México que hicieran lo mismo.

Los automóviles comenzaron a circular en Guadalajara antes del amanecer del lunes con el inicio de la semana laboral, un cambio notable respecto al domingo cuando la capital del estado de Jalisco y la segunda ciudad más grande de México quedó paralizada casi por completo mientras residentes temerosos se quedaban en casa.

Más de 1.000 personas pasaron la noche atrapadas en el zoológico de Guadalajara, durmiendo en autobuses. El lunes por la mañana madres envueltas en mantas sacaron a sus hijos pequeños de los autobuses para que pudieran ir al baño, mientras camiones de la policía vigilaban la zona.

Luis Soto Rendón, director del zoológico, dijo que muchos llevaban atrapados allí desde las 9 de la mañana del día anterior, cuando estalló la violencia en Jalisco y los estados circundantes. Las familias se quedaron varadas, tratando de distraer a sus hijos, al decidir que no podían regresar a sus hogares en estados cercanos como Zacatecas y Michoacán.

“Decidimos permitir que estas personas permanezcan dentro del zoológico por su propia seguridad”, explicó. “Tenemos niños de brazos hasta adultos de tercera edad.”

Irma Hernández, una guardia de seguridad de 43 años que trabaja en un hotel de Guadalajara, no logró encontrar transporte para llegar a su trabajo y sus jefes tuvieron que organizar un coche privado para recogerla. Su familia, dijo, se había quedado en casa, demasiado asustada para salir. “Estoy preocupada porque no sé cómo volver a casa si pasa algo”, dijo.

A los pasajeros que llegaron al aeropuerto internacional de la ciudad el domingo por la noche se les informó que operaba con personal limitado debido al estallido de violencia.

Videos que circulaban en redes sociales el domingo mostraban a turistas en Puerto Vallarta caminando por la playa mientras una humareda se elevaba a lo lejos.

Un golpe contra un cártel podría ser un triunfo diplomático

David Mora, analista de México para International Crisis Group, señaló que la captura y el estallido de violencia marcan un punto de inflexión en el impulso de Sheinbaum por endurecer la ofensiva contra los cárteles y aliviar las presiones de Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido que México haga más para combatir el contrabando de fentanilo, una droga a menudo mortal, y ha amenazado con imponer más aranceles o emprender una acción militar unilateral si el país no muestra resultados.

Había indicios iniciales de que los esfuerzos de México fueron bien recibidos por Estados Unidos.

El embajador de Estados Unidos, Ron Johnson, reconoció el éxito de las Fuerzas Armadas mexicanas y su sacrificio en un comunicado a última hora del domingo. Añadió que “bajo el liderazgo del presidente Trump y la presidenta Sheinbaum, la cooperación bilateral ha alcanzado niveles sin precedentes”.

Pero, según Mora, también podría allanar el camino para más violencia a medida que grupos criminales rivales aprovechen el golpe asestado al CJNG.

“Este podría ser un momento en el que esos otros grupos vean que el cártel está debilitado y quieran aprovechar la oportunidad para expandir su control y tomar el control del Cártel Jalisco en esos estados”, afirmó.

“Desde que la presidenta Sheinbaum está en el poder, el ejército ha sido mucho más confrontacional, más combativo contra los grupos criminales en México”, comentó Mora. “Esto le está señalando a Estados Unidos que, si seguimos cooperando, compartiendo inteligencia, México puede hacerlo; no necesitamos tropas de Estados Unidos en suelo mexicano”.

“El Mencho” era un objetivo principal

Oseguera Cervantes era el mayor líder criminal en México y uno de los fugitivos más buscados por Estados Unidos.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo a través de X que el gobierno de Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia para la operación. “‘El Mencho’ era un objetivo prioritario para el gobierno de México y el de Estados Unidos como uno de los principales traficantes de fentanilo hacia nuestro territorio”, escribió. Elogió al ejército de México por su labor.

El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera al arresto de “El Mencho”.

El Cártel Jalisco Nueva Generación es una de las organizaciones criminales más poderosas y de más rápido crecimiento en México y comenzó a operar alrededor de 2009. En febrero de 2025 el gobierno de Trump designó al cártel como una organización terrorista extranjera.

Sheinbaum ha criticado la estrategia de “capos” de gobiernos anteriores, que eliminaban a líderes de cárteles, solo para detonar estallidos de violencia cuando los cárteles se fragmentaban. Aunque se ha mantenido popular en México, la seguridad es una preocupación persistente y, desde que Trump asumió el cargo hace un año, ella ha estado bajo una enorme presión para mostrar resultados contra el narcotráfico.

El cártel de Jalisco ha sido uno de los más agresivos en sus ataques contra el ejército —incluidos ataques a helicópteros— y es pionero en lanzar explosivos desde drones e instalar minas. En 2020 llevó a cabo un espectacular intento de asesinato con granadas y rifles de alto poder en el corazón de Ciudad de México contra el entonces jefe de la policía de la capital y ahora secretario federal de seguridad. AP