Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, viuda del ex líder supremo de la revolución islámica iraní, Alí Khamenei, falleció este lunes a a causa de las heridas sufridas en el ataque que el sábado mató a su esposo, anunciaron medios iraníes de prensa.
La mujer, de 79 años, se encontraba en estado de coma desde el ataque, apuntó la agencia noticiosa Tasnim.
Previamente se había confirmado la muerte de una hija, un nieto y otros dos familiares de Khamenei en los citados bombardeos.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel ha dejado hasta la fecha más de 550 muertos en Irán, según ha confirmado este mismo lunes la Media Luna Roja. Entre los muertos figuran además varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en países de Oriente Próximo.
La vida de Khamenei
Alí Khamenei ocupó el cargo de líder supremo desde 1989, tras la muerte del ayatolá Ruhollah Khomeini, el arquitecto de la Revolución iraní de 1979.
Antes de asumir el liderazgo supremo, Khamenei fue el primer clérigo en presidir el país, entre 1981 y 1989. Su ascenso a la cúspide del poder requirió una reforma constitucional, ya que originalmente solo los ayatolás de mayor reconocimiento podían aspirar al cargo. La Constitución se modificó para permitir que un experto en jurisprudencia islámica, como Khamenei, pudiera ser designado líder supremo, y posteriormente se le otorgó el título de gran ayatolá o marya.
Nacido en Mashad en 1939, provenía de una familia clerical y comenzó su formación religiosa desde joven, estudiando en las ciudades santas de Najaf (Irak) y Qom (Irán). Fue discípulo de Khomeini y se destacó como opositor al régimen del sah Mohamed Reza Pahlavi, lo que le llevó a ser encarcelado en varias ocasiones. Tras el triunfo de la Revolución, Khamenei ocupó cargos clave en el nuevo régimen, incluyendo la comandancia de la Guardia Revolucionaria, la diputación y la dirección del Partido República Islámica.
En 1981, sobrevivió a un atentado perpetrado por la organización islamista Muyahidines del Pueblo, que le dejó la mano derecha inmovilizada. Ese mismo año, ganó las elecciones presidenciales y lideró el país durante dos mandatos consecutivos, coincidiendo con los ocho años de guerra entre Irán e Irak. Esta etapa lo consolidó como una de las figuras más cercanas a Khomeini y le permitió fortalecer su posición dentro del régimen.
(con información de AFP y EP)
por INFOBAE
