La delegación de Irán llega a Pakistán para conversaciones con EEUU

La delegación de Irán acaba de arribar a últimas horas de este viernes a Islamabad, para negociar con la parte estadounidense, con Pakistán como mediador.

El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, encabeza la delegación de Irán que, según lo previsto, sostendrá negociaciones con Estados Unidos este sábado.

La delegación iraní está compuesta por comités de asuntos de seguridad, políticos, militares, económicos y jurídicos. Además de Qalibaf, han viajado a la capital paquistaní el ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi; el secretario del Consejo de Defensa, Ali Akbar Ahmadian; el jefe del Banco Central, Abdolnaser Hemmati; y varios parlamentarios.

Según medios iraníes, las conversaciones comenzarán si la parte estadounidense acepta las condiciones anunciadas previamente por Teherán.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó este viernes a su llegada al aeropuerto de Islamabad que la experiencia de Teherán en negociaciones con Estados Unidos ha estado marcada por el «incumplimiento de compromisos», y sostuvo que, si bien Irán tiene «buena voluntad», no tiene confianza.

«Desgraciadamente, nuestra experiencia de negociar con los estadounidenses siempre se ha enfrentado al fracaso y al incumplimiento», aseveró Ghalibaf, al responder a preguntas de periodistas sobre recientes declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos, James D. Vance, quien aseguró que Washington está dispuesto a llegar a un acuerdo con Irán si el país persa negocia «de buena fe».

Trump habla sobre lo que sería un buen acuerdo

El presidente de EE.UU., Donald Trump, definió este viernes cuál sería un «buen acuerdo» con Irán en medio de la escalada del conflicto, al asegurar que la condición central es que Teherán no desarrolle armas nucleares.

«Sin armas nucleares, eso es el 99 %», afirmó al ser consultado por la prensa, y agregó que un eventual cambio de régimen «nunca fue un criterio» en las negociaciones.

En la misma línea, Donald Trump aseguró que su gobierno ya trabaja para garantizar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y afirmó que cuenta con apoyo internacional. «Tenemos otros países que se están acercando para ayudar… lo tendremos abierto bastante pronto», señaló, en referencia a la vía clave para el comercio global de petróleo.

Amenaza latente

En paralelo, Trump elevó la presión sobre Irán al advertir este viernes que podría ordenar una acción militar si las negociaciones fracasan en las próximas 24 horas. «Lo sabremos en unas 24 horas», afirmó, al tiempo que aseguró que los buques de guerra estadounidenses están siendo equipados con «la mejor munición».

El mandatario sostuvo que el sistema militar está siendo «reiniciado» y subrayó que EE.UU. dispone de armamento «a un nivel superior» al utilizado en operaciones previas. «Y si no llegamos a un acuerdo, los utilizaremos, y los utilizaremos de forma muy eficaz», advirtió.

En ese contexto, el vicepresidente J.D. Vance viajó a Islamabad, capital de Pakistán, para participar en las negociaciones, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Del lado iraní, se prevé la presencia del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y del canciller Abbas Araghchi.

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