La Corte Suprema de EEUU dictamina que los aranceles de Donald Trump son ilegales

La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó este viernes que el presidente Donald Trump «violó la ley federal al imponer de manera unilateral aranceles generalizados a nivel mundial», en lo que representa uno de los reveses más significativos para su segunda administración en el máximo tribunal del país.

En una decisión adoptada por seis votos contra tres, el tribunal concluyó que el mandatario excedió su autoridad al aplicar gravámenes sin una autorización clara del Congreso. La opinión mayoritaria fue redactada por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, quien sostuvo que el Ejecutivo se atribuyó “una facultad extraordinaria” sin respaldo legislativo suficiente.

“El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados”, escribió Roberts. “Debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerla”.

Según CNN, la mayoría determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, norma de la década de 1970 en la que Trump basó su actuación, «no le otorgaba facultades para imponer aranceles». Los jueces Amy Coney Barrett y Neil Gorsuch se sumaron a Roberts y a los tres magistrados progresistas. En desacuerdo votaron Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh.

Impacto económico y dudas sobre reembolsos

El fallo deja en el aire una cuestión clave: qué ocurrirá con los ingresos ya recaudados por el Gobierno. Hasta el 14 de diciembre, la administración había obtenido aproximadamente 134.000 millones de dólares en concepto de los aranceles impugnados, según datos oficiales.

La Corte no se pronunció sobre si el Gobierno debe devolver esos fondos ni sobre el mecanismo para hacerlo, por lo que el asunto probablemente será resuelto por tribunales inferiores. En su voto disidente, el juez Kavanaugh advirtió que el proceso de reembolsos podría convertirse en un “desastre” administrativo.

De acuerdo con la Reserva Federal de Nueva York, cerca del 90 % del costo de los aranceles fue asumido por consumidores y empresas estadounidenses.

Un caso clave para la economía estadounidense

El litigio es considerado el más importante en materia económica que ha llegado a la Corte Suprema en años. Estaban en juego los denominados aranceles del “Día de la Liberación”, así como los impuestos aplicados a importaciones provenientes de China, México y Canadá, que en algunos casos alcanzaron hasta el 145 %.

La administración Trump defendió su postura argumentando que los aranceles eran esenciales para la fortaleza económica del país y formaban parte de su estrategia de negociación comercial. Sin embargo, empresas demandantes sostuvieron que la medida constituía una “impresionante afirmación de poder” al imponer impuestos sin supervisión del Congreso.

El fallo también refuerza la línea jurisprudencial del tribunal respecto a la necesidad de autorización legislativa explícita en asuntos económicos de gran relevancia, criterio que la Corte ya había aplicado en decisiones previas sobre políticas de otras administraciones.

Aunque el presidente cuenta con otras herramientas legales para imponer aranceles, estas contemplan límites específicos en tiempo y alcance, lo que podría restringir su margen de maniobra en futuras acciones comerciales.

La decisión representa un golpe relevante para la agenda económica de la Casa Blanca y redefine los límites del poder presidencial en materia comercial, en momentos en que la política arancelaria ha sido uno de los pilares del discurso de Trump en su segundo mandato.