La candidata de Podemos a las elecciones generales del 29 de noviembre, Irene Montero, ha acusado este sábado al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de querer «un país de mujeres sin derechos, esclavizadas»: «Tu machismo mata, escúchalo bien». Lo ha dicho al inicio del mitin que celebra hoy en Barcelona junto al candidato de ERC, Gabriel Rufián, después de que Feijóo planteara eliminar el ministerio de Igualdad si gobierna y abrir el debate sobre la necesidad de informar a los padres cuando una menor de 16 años aborta.
La puesta en escena de este tándem es en la plaza Major de Nou Barris, un distrito barcelonés de clase trabajadora. El lugar elegido no es casualidad: un espacio al aire libre que permite que acudan los ‘convencidos’ de cada partido, pero que lo que busca, sobre todo, es que acudan los que están por convencer. Es decir, tanto los que hayan cazado la convocatoria por las redes sociales, como los que paseen en ese momento por la zona. Es también, explican los organizadores, un acto sin atriles, ni papeles para potenciar la oratoria de los dos protagonistas.
Nou Barris es un feudo socialista, uno de los más sólidos de la ciudad. En las últimas elecciones generales de 2023, cuatro de cada diez votos fueron para Pedro Sánchez (43,50%). Podemos, entonces integrado en Sumar, quedó en segunda posición (16,29%), algo por delante del PP (15,36%). ERC, muy alejada, quedó cuarta (8,66%), solo unas décimas por delante de Vox (8,07%). La alianza entre ERC y Podemos busca, precisamente, alterar aquellos resultados: movilizar al electorado de izquierdas para plantar cara a la derecha, pero también para recortar las distancias con los socialistas.
Estos dos objetivos tienen un asterisco. Rufián y Montero se han aliado, pero no han conseguido formar el frente de izquierdas que tanto habían pregonado y acabarán compitiendo con el Frente Amplio, la candidatura de Ada Colau, que intenta culparles del fracaso. Esta será, precisamente, una de las batallas de la campaña electoral en la izquierda: quién consigue aglutinar el voto progresista que no quiere votar al PSOE.
Primer ensayo
El acto de Nou Barris es el primer ensayo de los mensajes que Rufián y Montero querrán priorizar en campaña. El lema del mitin es toda una declaración de intenciones: ‘Casa, vida, futuro’. Lo que buscan, explican fuentes conocedoras de los preparativos, es hablar de los «valores de las izquierdas», pero no desde un punto de vista abstracto, sino práctico: cómo intentar resolver el problema de la vivienda; cómo afrontar el encarecimiento del coste de la vida y, en definitiva, dar esperanza ante los interrogantes que muchas personas tienen sobre sus perspectivas de futuro. Todo esto acompañado de las tradicionales advertencias sobre qué pasará si el PP y Vox logran la mayoría. «Vienen unos salvajes», es el aviso que lanza Rufián.
El acto tiene otra derivada a tener en cuenta. Sirve para medir, una vez más, la sintonía entre Rufián y su propio partido, ERC. Los últimos meses no han sido fáciles para ninguna de las dos partes, que han discrepado a menudo, sobre todo porque el partido rechazaba la unidad de las izquierdas que tanto defendía Rufián. Y el diputado republicano no ha dudado en airear estas discrepancias, como cuando aseguró hace justo una semana que no le habían consultado los principales nombres de la candidatura.
