Un exagente de la CIA, Andrew Bustamante, rompió el silencio y se atrevió hablar sobre la supervivencia humana ante una eventual guerra nuclear al afirmar que solo dos grandes regiones del planeta, escaparían de los efectos directos de la radiación.
En declaraciones al pódcast «Diary of a CEO» de Steven Bartlett, el exoficial de inteligencia de la CIA afirmó: «Cuando miro este mapa, creo que hay muchos lugares que son seguros en caso de un conflicto nuclear».
«Sobre todo si se tiene en cuenta el conflicto nuclear tradicional, que provendrá de los nueve estados con capacidad nuclear», agregó.
«En gran parte del mapa se verán dos centros enfrentados. Sudamérica se librará, África se librará, y Europa recibirá los embates del temporal dependiendo de la intensidad de los vientos alisios», explicó.
Sus declaraciones llegan en un momento de máxima tensión internacional, tras el ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán hace casi tres semanas, un evento que ha elevado la ansiedad nuclear a niveles no vistos desde la Guerra Fría.
Asimismo, Bustamante explicó que la clave para entender qué zonas podrían librarse de un conflicto nuclear, está en identificar qué países poseen armas atómicas y cómo se distribuirían los impactos.
Actualmente, nueve naciones cuentan con capacidad nuclear: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, Corea del Norte, India, Pakistán e Israel.
Es por ello, que en su análisis, los ataques se concentrarían en el hemisferio norte, dejando a Sudamérica y África fuera del alcance directo de las detonaciones y de los patrones de viento que arrastrarían la radiación.
Más allá de la devastación inicial, Bustamante aseguró que su mayor preocupación no es la detonación en sí, sino el vacío de poder que podría surgir después.
En su visión, el colapso de las grandes potencias abriría espacio para que «señores de la guerra en África y Sudamérica» generen inestabilidad global.
CONTRADICEN SU VERSIÓN
Sin embargo, la periodista Annie Jacobsen, experta en seguridad nacional, refutó la tesis de Bustamante señalando que subestima los efectos climáticos globales de una guerra nuclear.
Recordó que los incendios masivos provocados por las detonaciones levantarían enormes cantidades de hollín a la atmósfera, generando un «invierno nuclear» capaz de afectar incluso a regiones no atacadas.
Según modelos climáticos, incluso un conflicto limitado —como uno entre India y Pakistán— podría desencadenar un miniinvierno nuclear con consecuencias planetarias.
«No habrá señores de la guerra africanos porque también morirán de hambre. Entiendo que no habrá ningún restablecimiento de ninguno de estos gobiernos», recalcó la periodista.
«No creo que sea un reinicio en absoluto, a menos que un reinicio signifique que volvamos a nuestro estado de cazadores-recolectores de hace 12.000 años, intentando averiguar cómo evolucionar de nuevo. No creo que sea un evento de extinción masiva, creo que es un evento cercano a la extinción», agregó.
