Sandro Castro, nieto del exmandatario cubano Fidel Castro, afirmó que la mayoría de los cubanos prefieren el capitalismo al comunismo, criticó al presidente Miguel Díaz-Canel y respaldó un acuerdo entre Cuba y Donald Trump.
Así lo manifestó este domingo una entrevista exclusiva a CNN, desde su apartamento en La Habana, realizada durante uno de los frecuentes apagones que azotan a la isla. En la misma, se muestra bebiendo cervezas frías al contar con un generador eléctrico propio en su residencia, en contraste con la polémica que rodea su figura.
“Hay muchas personas en Cuba que piensan de manera capitalista. Hay muchas personas aquí que quieren hacer capitalismo con soberanía”, dijo Castro. “Creo que la mayoría de los cubanos quieren el capitalismo, no el comunismo”.
Sobre Díaz-Canel, Castro no se guardó nada: “No creo que esté haciendo un buen trabajo, porque hace mucho tiempo debió haber hecho muchas cosas que no se hicieron bien y que ahora nos están perjudicando”.
Al mismo tiempo, elogió a su abuelo Fidel y a su tío abuelo Raúl Castro, aunque se negó a decir si la revolución que lideraron había mejorado la vida en la isla. “Nací después de 1959, así que no puedo decirlo”, respondió.
Castro describió la crisis que vive Cuba con crudeza. “Es tan difícil. Sufres miles de problemas. En un día puede que no haya electricidad, no haya agua. Los bienes no llegan. Es muy duro, realmente muy duro”, aseguró.
Sin embargo, las críticas en las redes sociales fueron muchas, ya que la entrevista se llevó a cabo en su apartamento en el exclusivo barrio habanero de Kohly, donde residen muchos militares y miembros de la inteligencia cubana. Mientras su mánager le traía cervezas frías, su casa estaba iluminada por un generador de batería, lujos que no puede alcanzar la mayoría de los cubanos.
En su más reciente video de sátira, Castro presenta a un actor caracterizado como Trump recibiendo un hotel con el nombre del presidente estadounidense sobre el skyline de La Habana. Sobre ese tipo de contenido, dijo que “solo estoy bromeando”, aunque bloggersprogubernamentales han pedido su arresto.
El nieto de Fidel se mostró abierto a un acuerdo con Washington y señaló que quiere producir su propia cerveza, comprar más discotecas y automóviles, pero se queja de la burocracia que rodea todo el comercio en Cuba como resultado del sistema que instauró su abuelo.
“Tenemos que abrir el modelo económico, eliminar la burocracia. Soy un revolucionario, pero un revolucionario de ideas, de progreso, de cambio”, señaló.
Sandro Castro, de 33 años, acumula más de 150.000 seguidores en Instagram, donde publica videos provocativos que combinan ostentación, sátira y críticas al Gobierno. Es descrito por analistas como alguien que “une los dos extremos políticos en su desdén compartido hacia él”: para los exiliados cubanos es un símbolo de hipocresía, y para los partidarios de la revolución es un traidor de clase.
La entrevista se publicó el mismo día en que un tanquero ruso llegó a Cuba con más de 700 mil barriles de crudo, una cantidad que, según analistas, apenas cubrirá las necesidades energéticas del país por dos semanas o menos.
