El líder supremo de Irán fue abatido en un ataque de gran magnitud, dice Trump

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió en un ataque de gran magnitud lanzado por Israel y Estados Unidos, anunció el sábado el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmando un asesinato que, según dijo, dio a los iraníes su “mayor oportunidad” de “recuperar el país”, pero que también puso en duda el futuro de la República Islámica y elevó el riesgo de inestabilidad regional.

Los ataques abrieron un nuevo y asombroso capítulo en la intervención estadounidense en Irán, marcando la segunda vez en ocho meses que el gobierno de Trump ataca al país durante conversaciones sobre su programa nuclear. Parecía seguro que la presunta muerte de Jamenei, tras décadas en el poder, crearía un importante vacío de liderazgo dada la ausencia de un sucesor conocido y debido a que el líder supremo tenía la última palabra sobre todas las políticas principales. Dirigía el estamento clerical de Irán y al grupo paramilitar Guardia Revolucionaria, los dos principales centros de poder en la teocracia gobernante.

En un discurso televisado a nivel nacional, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que había “señales crecientes” de que Jamenei, de 86 años, había sido abatido cuando Israel atacó su complejo a primera hora del sábado. Poco después del discurso, dos funcionarios israelíes dijeron que Israel había confirmado su muerte. Ambos hablaron bajo condición de anonimato a la espera de un anuncio formal y no dieron más detalles.

A medida que se filtraban reportes sobre la muerte, testigos en Teherán dijeron a la AP que algunos residentes se regocijaban, silbando y lanzando alaridos.

Los ataques se producen después de meses de crecientes tensiones

La operación conjunta entre Estados Unidos e Israel, que según funcionarios fue planeada durante meses, tuvo lugar el sábado durante el mes sagrado de ayuno del ramadán y al inicio de la semana laboral iraní.

A medida que se ponía en marcha el ataque contra Irán, Trump instó al público iraní a “tomar las riendas de su destino” levantándose contra el liderazgo islámico. En un vídeo donde anuncia las “grandes operaciones de combate”, Trump dijo a los iraníes que “cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será tuyo para llevarlo. Probablemente esta será su única oportunidad en generaciones”.

Un diplomático iraní dijo al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que cientos de civiles murieron y resultaron heridos en los ataques.

Citando a la Media Luna Roja, los medios estatales iraníes informaron el sábado por la noche que al menos 201 personas habían muerto y más de 700 resultaron heridas. Irán respondió lanzando misiles y drones hacia Israel y bases militares estadounidenses en la región, y los intercambios de fuego continuaron hasta la noche.

Unas 12 horas después de que comenzaron los ataques, el ejército estadounidense informó que no hubo bajas estadounidenses y que hubo daños mínimos en las bases de Estados Unidos pese a “cientos de ataques iraníes con misiles y drones”. Dijo que entre los objetivos en Irán había instalaciones de mando de la Guardia Revolucionaria, capacidades de defensa aérea, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares.

Varios miembros del cuerpo gobernante de Irán fueron objetivo del ataque. Israel dijo que abatió al comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y al ministro de Defensa del país. El ejército israelí también afirmó que sus ataques causaron la muerte del secretario del Consejo de Seguridad iraní, un asesor cercano de Jamenei.

Al parecer, algunos de los primeros ataques contra Irán golpearon cerca de las oficinas de Jamenei, el segundo líder de la República Islámica que sucedió al ayatolá Ruhollah Jomeini, el líder de la Revolución Islámica de 1979. Antes de que funcionarios israelíes confirmaran la muerte, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, declaró a NBC News que el ayatolá y el presidente Masoud Pezeshkian estaban vivos “hasta donde yo sé”, y calificó el ataque de “no provocado, ilegal y absolutamente ilegítimo”.

Los demócratas denunciaron que Trump actuó sin autorización del Congreso. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que el gobierno del mandatario informó con antelación a varios líderes republicanos y demócratas en el Congreso sobre el ataque.

Conversaciones nucleares fallidas

Las tensiones se dispararon en las últimas semanas mientras los buques de guerra estadounidenses se dirigían a la región. Trump dijo que quería un acuerdo que restringiese el programa nuclear de Teherán, en un momento en que el país enfrenta un creciente descontento tras una oleada de protestas a escala nacional.

El detonante de los ataques del sábado parecía ser la reciente ronda de conversaciones nucleares fallidas realizada el jueves. También reflejan los drásticos cambios que han dejado al cuerpo gobernante de Irán en su posición más débil desde la Revolución Islámica hace casi medio siglo.

Aunque Trump declaró que el programa nuclear iraní había sido aniquilado en los ataques del año pasado, el país reconstruía la infraestructura que había perdido, y la inteligencia mostró que Irán había desarrollado la capacidad de producir sus propias centrifugadoras de alta calidad, un paso importante para desarrollar el uranio altamente enriquecido necesario para fabricar armas. Esto, según un alto funcionario estadounidense que habló con reporteros bajo condición de anonimato para discutir el proceso de toma de decisiones de Trump.

Los ataques israelíes y estadounidenses de junio debilitaron en gran medida las defensas aéreas de Irán, su liderazgo militar y su programa nuclear. Una guerra en toda la región, desencadenada por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra Israel, ha dejado a la red de aliados de Irán en todo Oriente Medio muy debilitada. Por su parte, las sanciones estadounidenses y el aislamiento global han diezmado la economía iraní.

Irán respondió a los recientes ataques lanzando misiles y drones contra Israel, así como ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Qatar. El ejército de Israel dijo que Irán disparó “docenas” de misiles contra Israel, muchos de los cuales fueron interceptados. El servicio de emergencias Magen David Adom reportó 89 personas “con heridas leves”.

Al menos tres explosiones se escucharon el sábado por la noche cerca del edificio del Ministerio de Inteligencia en el norte de Teherán, dijeron testigos, y añadieron que los sistemas de defensa aérea habían comenzado a operar. El ejército de Israel dijo que había comenzado una nueva oleada de ataques contra lanzadores de misiles y sistemas de defensa aérea en el centro de Irán.

En el sur de la República Islámica, al menos 85 personas fueron reportadas muertas después de que una escuela de niñas fuera alcanzada, y decenas más resultaron heridas, dijo el gobernador local a la televisión estatal iraní.

El capitán Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de Estados Unidos, dijo que estaba “al tanto de los reportes” de que una escuela de niñas fue alcanzada y que los estaban investigando.

La agencia estatal de noticias de Irán, IRNA, dijo que al menos 15 personas murieron en el suroeste, citando al gobernador de Lamerd, Ali Alizadeh, quien dijo que un polideportivo, dos zonas residenciales y un salón cerca de una escuela fueron alcanzados.

Los vuelos en todo Oriente Medio se vieron interrumpidos y el fuego de defensa aérea retumbó sobre Dubái, la capital comercial de Emiratos Árabes Unidos. La metralla de un ataque con misiles iraníes en la capital de los Emiratos dejó un fallecido, según la prensa estatal.

Ataque coordinado entre Israel y EEUU

Israel dijo que la operación había sido planeada durante meses con Estados Unidos. Los pilotos de la Fuerza Aérea atacaban “cientos de objetivos en todo Irán”, dijo en un comunicado el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir.

Entre los objetivos de la campaña israelí estaban el ejército iraní, símbolos del gobierno y objetivos de inteligencia, según un funcionario al tanto de la operación, que habló bajo la condición del anonimato para discutir información no pública sobre el ataque.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, canceló su viaje a Israel, previsto para principios de la próxima semana, dijo un funcionario del Departamento de Estado.

Trump, al justificar su acción militar, afirmó que Irán seguía desarrollando su programa nuclear, pese a haber afirmado el año pasado que el programa había sido “aniquilado” por una ronda anterior de ataques.

Reconoció el sábado que podría haber bajas estadounidenses, apuntando que “eso suele ocurrir en la guerra”. Fue un relevante llamado a la población estadounidense por parte de un líder que llegó al cargo impulsado por el mantra “Estados Unidos primero” y prometió mantenerse al margen de las “guerras eternas”.

Trump también indicó que buscaba “aniquilar” la marina iraní y destruir a los aliados regionales respaldados por Teherán. También instó al grupo paramilitar iraní Guardia Revolucionaria a deponer las armas, diciendo que sus miembros recibirían inmunidad o enfrentarían una “muerte segura” si no lo hacían.

Irán señaló anteriormente que tenía la esperanza de poder evitar una guerra, pero sostiene que tiene derecho a enriquecer uranio. No quería abordar otras cuestiones, como su programa de misiles de largo alcance o el apoyo que brinda a grupos armados como Hamás y Hezbollah.

Irán ha dicho que no enriquece uranio desde junio, pero ha impedido que los inspectores internacionales visiten los lugares que Estados Unidos bombardeó. Fotos satelitales analizadas por The Associated Press han mostrado nueva actividad en dos de esos lugares, lo que sugiere que Teherán trata de evaluar y posiblemente recuperar material allí.

Trump había amenazado con una acción militar —pero se contuvo— tras la reciente represión a las protestas impulsadas por la crisis económica, que derivaron en movilizaciones antigubernamentales a escala nacional.

La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos dice que confirmó más de 7.000 muertes en esa represión y que investiga miles más. La teocracia iraní ha reconocido más de 3.000 fallecidos.

Efectos regionales

Los ataques podrían tener un enorme impacto en los mercados globales, especialmente si se pone en peligro la seguridad del estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. Un tercio de las exportaciones mundiales de petróleo transportadas por mar pasaron por el estrecho en 2025.

Arabia Saudí dijo que Irán había atacado su capital y su región oriental en un ataque que fue repelido. Bahréin señaló que un ataque con misiles tuvo como objetivo la sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos en el reino insular, y que tres edificios resultaron dañados en Manama, la capital, y en la ciudad de Muharraq por ataques con drones y escombros de un misil interceptado.

La autoridad de aviación civil de Kuwait dijo que un dron tuvo como objetivo el principal aeropuerto internacional, hiriendo a varios empleados. La agencia estatal de noticias de Kuwait dijo que tres soldados resultaron heridos por metralla de ataques que alcanzaron la base aérea Ali Al-Salem. También se escucharon explosiones en Qatar. Jordania dijo que “se ocupó” de 49 drones y misiles balísticos. AP