El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lamentó este viernes la muerte de la leyenda del cine galo, Brigitte Bardot, al calificarla como una leyenda del siglo gracias a sus películas y su «fama deslumbrante».
En un mensaje en X, el mandatario afirmó que la actriz encarnó «una vida de libertad» y fue un «resplandor universal».
«Sus películas, su voz, su fama deslumbrante, sus iniciales, sus penas, su generosa pasión por los animales, su rostro que se convirtió en Marianne: Brigitte Bardot encarnó una vida de libertad. Una existencia francesa, un resplandor universal. Nos conmovió. Lloramos a una leyenda del siglo», agregó Macron.
Brigitte Bardot, actriz y cantante, ícono del cine francés y símbolo sexual que marcó a toda una generación en las décadas de 1950 y 1960, falleció a los 91 años, informó este domingo la fundación que lleva su nombre en sus redes sociales.
“La Fundación Brigitte Bardot anuncia con gran tristeza el fallecimiento de su fundadora y presidenta, la señora Brigitte Bardot, actriz y cantante de renombre mundial, quien decidió abandonar una carrera prestigiosa para dedicar su vida y su energía a la defensa de los animales y a su fundación”, señaló la organización en un comunicado difundido en Instagram.
En el texto, la fundación destacó que Bardot “lo dio todo y lo abandonó todo por un mundo más respetuoso con los animales”, y subrayó que su legado continúa vivo a través de las acciones que la institución mantiene en Francia y en decenas de países.
Hasta el momento no se han dado a conocer las causas de su muerte.
Parte de su trayectoria
Protagonista de títulos fundamentales como Y Dios creó a la mujer (1956), La verdad (1960) y El desprecio (1963), Bardot fue una de las últimas grandes leyendas vivas del cine francés, tras la muerte de Alain Delon en 2024. Su filmografía, relativamente breve —unas 28 películas—, bastó para convertirla en un fenómeno cultural sin precedentes.
Paralelamente al cine, Bardot desarrolló una carrera musical exitosa y más duradera, con canciones que reforzaron su popularidad dentro y fuera de Francia. Entre los temas más emblemáticos de su repertorio se encuentran La Madrague (1963), Moi je joue (1964) y el icónico dueto con Serge Gainsbourg, Bonnie and Clyde (1968). Otros éxitos que marcaron su trayectoria incluyen Harley Davidson, Ne me laisse pas l’aimer y L’appareil à sous.
Su influencia fue tal que en 1969 su rostro fue elegido como modelo de “Marianne”, símbolo de la República Francesa, lo que la convirtió en imagen oficial del Estado en estatuas, sellos postales y monedas.
Activismo, polémicas y vida personal
Tras abandonar definitivamente la actuación, Bardot inició una segunda vida pública dedicada al activismo animalista. Sus campañas contra la caza de focas en Canadá durante los años setenta se volvieron icónicas y marcaron su perfil internacional como defensora de los derechos de los animales.
Sin embargo, su figura también estuvo rodeada de controversias. Fue duramente cuestionada por sus posiciones políticas, cercanas a sectores de la ultraderecha francesa, así como por declaraciones que la llevaron a ser condenada en cinco ocasiones por incitación al odio racial, especialmente en relación con prácticas religiosas musulmanas.
Brigitte Anne-Marie Bardot nació el 28 de septiembre de 1934 en París, en el seno de una familia acomodada. De carácter tímido, se formó inicialmente en ballet clásico y fue descubierta a temprana edad por un amigo de la familia, quien la invitó a aparecer en la portada de la revista Elle cuando tenía 14 años.
Su primer esposo, el cineasta Roger Vadim, fue clave en el lanzamiento de su carrera y en la creación del personaje que la catapultó a la fama mundial.
La presión mediática marcó profundamente su vida privada. Nunca se adaptó a la fama ni al acoso constante de la prensa, al que responsabilizó de su intento de suicidio tras el nacimiento de su único hijo, Nicolas.
