El dilema de Carlos III con sus sobrinas, las princesas Eugenia y Beatriz, tras la detención del expríncipe Andrés

La detención del príncipe Andrés Mountbatten-Windsor este pasado jueves 19 de febrero, día en el que cumplía 66 años, se ha convertido en un punto de inflexión para él y para la monarquía británica. Si bien fue liberado horas después, todo su entorno se encuentra en el punto de mira como consecuencia de lo que se puede denominar como una onda expansiva mediática.

En esta ocasión, el foco no se posa únicamente sobre su hermano, el rey Carlos III, sino sobre el delicado equilibrio en el que se encuentran sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia.

Las repercusiones del caso Epstein, lejos de diluirse con el paso del tiempo, están en su momento más álgido y los titulares no dejan de proliferar. Algo normal teniendo en cuenta que la detención del expríncipe Andrés es un hecho histórico. Todo ello impacta de lleno en la percepción pública de la monarquía británica. Cada nuevo episodio reaviva preguntas incómodas dentro y fuera del Palacio: sobre responsabilidades, sobre distancias institucionales y, especialmente, sobre cómo gestionar los vínculos familiares cuando estos se ven atravesados por la controversia.

El expríncipe Andrés de InglaterraEl expríncipe Andrés de Inglaterra (izquierda) y el rey Carlos III, salen de la catedral de Westminster tras el funeral de la duquesa de Kent, en Londres, el 16 de septiembre de 2025. (AP Foto/Joanna Chan, archivo)

Según recoge el Daily Mail, el monarca estaría enfrentándose a un auténtico dilema personal. La cuestión no es menor: decidir si debe mostrar apoyo explícito a Beatriz y Eugenia en medio de la turbulencia que rodea a su padre o si, por el contrario, conviene mantener una prudente distancia para proteger la imagen de la institución.

Charlotte Griffiths, editora del medio británico, aborda esta encrucijada en la newsletter Palace Confidential. En su análisis plantea el debate en términos casi morales: ¿tiene el Rey un deber hacia sus sobrinas, que lidian con el desgaste reputacional derivado de las acciones atribuidas a su padre? ¿O su prioridad debe ser exclusivamente la estabilidad y credibilidad de la Corona?

Dos princesas, una misma sombra

La experta ubraya que Beatriz y Eugenia han adoptado posturas distintas respecto a su progenitor, aunque sin detallar en qué se traducen esas diferencias. Lo que sí queda claro es que ambas conviven con recordatorios constantes de una situación que ha marcado un antes y un después en sus trayectorias públicas.

Durante años, las hijas del duque de York han intentado construir una identidad propia, alejada del ruido institucional que históricamente ha rodeado a su rama familiar. Sin embargo, la realidad mediática impone sus propias reglas: los apellidos pesan, los vínculos se examinan y las decisiones personales se reinterpretan bajo el prisma del escándalo.

La encrucijada del rey Carlos III con sus sobrinas

Las princesas Beatriz y EugeniaLas princesas Beatriz y Eugenia asisten al servicio del día de Navidad de la familia real inglesia en la iglesia de Santa María Magdalena, Sandringham, Reino Unido. 25 diciembre 2025. REUTERS/Hannah McKay

El análisis del Daily Mail sugiere que Carlos III se mueve en una línea especialmente fina. Por un lado, está la dimensión humana: el tío, el familiar, el jefe de una familia que atraviesa tensiones internas. Por otro, la dimensión simbólica: el jefe del Estado, custodio de la imagen de la monarquía en un momento donde la confianza pública resulta clave.

La comparación con el trato dispensado a Andrés emerge de forma inevitable. Desde su retirada de la vida pública, la Casa Real ha mantenido una estrategia clara de distanciamiento. La pregunta es si esa misma lógica debe aplicarse, aunque sea indirectamente, a Beatriz y Eugenia.

Un gesto de cercanía podría interpretarse como respaldo familiar, pero también como una señal ambigua en términos institucionales. La ausencia de ese gesto, en cambio, podría alimentar la narrativa de frialdad o castigo colateral hacia quienes no están directamente implicadas en la controversia.

por INFOBAE