El arma secreta que inutilizó a los escoltas de Nicolás Maduro tiene un nombre: ‘El Desconcertante’

Como si la realidad copiara a la ficción, en el episodio final de la serie Stranger Things, las fuerzas militares utilizaron dispositivos de ondas sónicas para aturdir y neutralizar a Eleven, la protagonista. Una estrategia que el gobierno de La Habana —vaya ironía— había utilizado en 2016 contra el personal diplomático de EE. UU. y Canadá, quienes entonces reportaron sonidos extraños seguidos de mareos, pérdida de audición y fatiga cognitiva; un ataque les hizo abandonar la embajada al año siguiente.

por El Cooperante

Diez años después de ese episodio diplomático, Estados Unidos se ufana de «El Desconcertante», el arma sónica que neutralizó no solo a los escoltas cubanos y venezolanos que custodiaban a Nicolás Maduro, sino que atacó también a todos los sistemas de radar, como lo han revelado algunos sobrevivientes.

«De repente todos los sistemas de radar se apagaron sin ninguna explicación», relató uno de ellos desde Cuba, afirmando que las fuerzas estadounidenses desplegaron una «onda sonora muy intensa», que le hizo sentir «como si mi cabeza explotara por dentro… Los compañeros comenzaron a sangrar por la nariz, vomitar y perder la capacidad de mantenerse en pie».

Este misterioso «Desconcertador», según reveló recientemente Donald Trump, «impidió que el equipo enemigo funcionara», pero se negó a dar más explicaciones porque lo tenía prohibido. «No puedo hablar mucho sobre ello», dijo.

Luego de lo ocurrido en Venezuela, algunos expertos han explicado en qué consisten las armas sónicas y las dividen en audibles e inaudibles. Un ejemplo de armas audibles son aquellas que reproducen música a un volumen insoportable, como ocurrió con los presos de Irak en la Bahía de Guantánamo y durante la guerra de Vietnam. Estrategia que reprodujeron frente a la embajada de El Vaticano en Panamá para obligar al dictador Manuel Noriega a entregarse.

Pero las armas sónicas inaudibles que se utilizaron en Fuerte Tiuna atacan con ráfagas de sonido de alta frecuencia que, según reveló el profesor de Informática de la Universidad de Kent, Ian McLoughlin, en la revista especializada The Conversation, «sus efectos son como un puñetazo en el estómago, que van desde náuseas hasta la evacuación involuntaria de los intestinos». Ráfagas de sonidos de alta frecuencia que también causan dolores de cabeza y náuseas.

«Cuando las ondas infrasónicas resuenan en la cabeza, pueden causar mareos, entumecimiento en las extremidades, confusión y comportamiento anormal», explicaron expertos en un estudio publicado en la Revista China de Traumatología. «Cuando la frecuencia de las ondas infrasónicas se acerca a la frecuencia inherente de los órganos humanos, se produce resonancia, lo que provoca síntomas como tinnitus, palpitaciones, espasmos musculares, dificultad para respirar e incluso rotura de vasos sanguíneos y daño orgánico», añadieron los investigadores.

Tal como lo reveló uno de los sobrevivientes de Fuerte Tiuna, «de repente, sentí como si mi cabeza explotara desde dentro… Todos empezamos a sangrar por la nariz. Algunos vomitaban sangre. Caímos al suelo, incapaces de movernos».

Pero algunos sugieren que el Desconcertador es algo más que un arma sónica. En el Daily Mail, el profesor Toby Heys, investigador de la Universidad de Manchester, asegura que «es más probable que se trate de un arma electromagnética que de un arma sónica… Estas utilizan energía electromagnética concentrada para atacar y neutralizar las armas enemigas».

Desafortunadamente, dada la limitada información proporcionada por Trump y los escasos testimonios de personas en la línea de fuego del arma, la verdadera naturaleza del Desconcertante sigue siendo un misterio.