La denuncia sobre una presunta golpiza contra el reguetonero cubano Abel Díaz Rodríguez, conocido artísticamente como El Chulo, desató una ola de indignación entre familiares, activistas y defensores de derechos humanos, quienes exigen una investigación inmediata sobre lo ocurrido dentro del centro de detención migratoria “Alligator Alcatraz”, en Florida (EEUU).
La acusación, difundida inicialmente en redes sociales, sostiene que el artista fue sacado de su celda sin motivo aparente y agredido violentamente por agentes del centro, funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
Según las publicaciones compartidas por allegados del cantante, la agresión habría ocurrido después de que El Chulo protestara por la falta de atención médica hacia un detenido diabético.
La denuncia también afirma que funcionarios del centro fotografiaron repetidamente los tatuajes del artista con el supuesto objetivo de vincularlo a la pandilla “Latin Kings”, una acusación que sus familiares y personas cercanas califican como falsa y fabricada.
Entre los testigos mencionados se encuentran los migrantes Yunier Rojas, Jorge Luis Díaz, Carlos Ponce, Oniel Gómez y Guillermo Nápoles, quienes habrían solicitado formalmente una investigación y mayor transparencia sobre lo ocurrido.
DENUNCIAS CONTRA EL ALLIGATOR ALCATRAZ
La denuncia surge apenas días después de que El Chulo describiera, en una llamada telefónica, las supuestas condiciones extremas dentro de Alligator Alcatraz.
Señaló la falta de medicamentos esenciales, las duchas limitadas a dos veces por semana e iluminación constante que dificulta el descanso. El artista afirmó que el centro es “lo peor que ha vivido en su vida”.
ACUSACIONES DE ICE
El caso se vuelve aún más complejo debido a que ICE sostiene una versión completamente distinta a la de los parientes del músico.
En un comunicado, autoridades describieron a Díaz Rodríguez como un “miembro activo de la pandilla Latin Kings” y recordaron que fue declarado culpable en 2017 por intento de asesinato en segundo grado y agresión agravada con arma mortal, lo que derivó en una orden final de deportación en 2018.
Sin embargo, dos mujeres cercanas al artista niegan categóricamente cualquier vínculo con pandillas y aseguran que la narrativa oficial busca justificar un trato abusivo.
La detención del reguetonero ocurrió el pasado jueves 22 de enero en su residencia de Miami, según confirmó su mánager, Jadar.
La denuncia sobre la presunta golpiza se suma a una larga lista de cuestionamientos sobre las condiciones en Alligator Alcatraz, un centro que ha sido señalado repetidamente por prácticas inhumanas, falta de atención médica y episodios de violencia.
Activistas advierten que este nuevo caso podría convertirse en un punto de inflexión. En concreto, para exigir mayor supervisión y responsabilidad sobre el manejo de detenidos en instalaciones migratorias de Florida.
