El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que la producción petrolera de Venezuela ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos meses, al tiempo que aseguró que el país se ha convertido en un escenario «más atractivo» para la inversión energética internacional.
Durante su participación en el foro Semafor World Economy, Wright sostuvo que antes de la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero, la producción petrolera venezolana se situaba en “un poco menos de un millón de barriles diarios”, alrededor de 950.000 barriles por día, mientras que actualmente supera los 1,2 millones de barriles diarios.
“Hemos tenido un crecimiento de aproximadamente el 25% en la producción de petróleo en Venezuela en poco más de tres meses”, afirmó, agregando que prácticamente todo ese crudo está llegando al mercado internacional.
Según sus cálculos, el aumento de producción y la liberación de inventarios acumulados habrían generado un volumen considerable de exportaciones. Wright estimó que en ese período se han comercializado alrededor de 150 millones de barriles de petróleo venezolano.
Explicó que parte de ese volumen proviene tanto de la producción reciente como del desbloqueo de inventarios: “Hubo una acumulación de almacenamiento de unos 50 millones de barriles de exceso de petróleo en barcos petroleros bloqueados y almacenados en tierra”, señaló.
Presencia de empresas estadounidenses
El funcionario también aseguró que la presencia de compañías estadounidenses en el sector energético venezolano está aumentando.
“Hay cinco empresas estadounidenses en Venezuela ahora mismo”, indicó, precisando que operan junto al subsecretario de Energía de Hidrocarburos y Energía Geotérmica, con actividades en distintos tipos de producción, tanto en tierra como en alta mar.
Sobre las preocupaciones del sector privado, Wright afirmó que el Gobierno estadounidense no está forzando la entrada de empresas. “No estamos convenciendo a nadie. No estoy presionando ni obligando a la gente”, dijo, subrayando que las decisiones responden a criterios de riesgo e inversión.
A su juicio, el atractivo de Venezuela ha cambiado recientemente y manifestó que «el perfil de riesgo de Venezuela no es el mismo que el de Estados Unidos o Noruega, pero es significativamente menor que hace seis meses”.
Añadió que la tendencia es clave para los inversionistas. “La gente mira las tendencias del riesgo: hay un riesgo decreciente y reservas masivas en el terreno”.
Wright destacó además la importancia estratégica del crudo venezolano para el mercado energético global, al señalar que muchas refinerías estadounidenses fueron diseñadas para procesar ese tipo de petróleo pesado. También mencionó la cercanía geográfica y la experiencia de trabajadores venezolanos en la industria energética internacional.
Relación de EE. UU. con Venezuela
Consultado sobre el papel futuro de Estados Unidos en el país, el secretario de Energía aseguró que el objetivo final es reducir la intervención. “Absolutamente. Ese es el objetivo”, afirmó, al señalar que la meta es que Venezuela opere de forma independiente tras una transición democrática.
Wright sostuvo que la relación actual se basa en el uso de influencia financiera para «promover cambios». “Hemos usado nuestra influencia sobre las finanzas y el flujo de Venezuela para impulsar un mejor comportamiento”.
Afirmó también que se han observado avances como la liberación de presos políticos, mayor libertad de prensa y cambios en el clima de negocios.
El funcionario señaló que Venezuela mantiene una “larga historia de democracia” y que una eventual transición política permitiría reducir el rol estadounidense en el país.
“Creo que cuando se vea una transición democrática… el papel de Estados Unidos retrocederá”, dijo. Sobre los plazos, Wright reconoció que no existe una fecha definida, aunque expresó optimismo: “Espero que sea durante esta administración”.
Añadió que opositora venezolana María Corina Machado habría estimado que una elección competitiva requeriría entre nueve y diez meses de preparación institucional.
Asimismo, afirmó que el enfoque actual no está centrado en procesos electorales inmediatos, sino en estabilización económica y social: pagos, alimentos, estabilidad monetaria y reducción de la corrupción.
“Queremos ver a Venezuela moviéndose en una dirección muy positiva… y ese progreso ha sido tremendo”, concluyó Wright.
