China anunció este martes que proporcionará apoyo y asistencia a Cuba en respuesta a las recientes amenazas de Estados Unidos hacia la isla, al tiempo que condenó las acciones de Washington, las cuales consideró una amenaza a la estabilidad regional y a los derechos del pueblo cubano.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, afirmó en una conferencia de prensa que Pekín observa con “profunda preocupación” las medidas de EE. UU. hacia La Habana y urgió a Washington a cesar de inmediato el bloqueo económico y las sanciones que afectan a la nación caribeña.
Según Guo, las tensiones entre Estados Unidos y Cuba “socavan la paz y la estabilidad regionales” y constituyen una violación del derecho internacional, por lo que China continuará ofreciendo asistencia dentro de sus capacidades.
El presidente cubano, Miguel Díaz‑Canel, ha defendido la preparación militar del país como una forma de disuasión ante una posible agresión estadounidense, en medio de una escalada verbal entre ambos gobiernos.
La tensión se intensificó tras la incursión de fuerzas estadounidenses en Venezuela el 3 de enero, que culminó con la captura de Nicolás Maduro, estrecho aliado de Cuba y proveedor clave de petróleo para la isla. Ese operativo provocó la muerte de 32 militares cubanos, incluidos varios encargados de la seguridad del líder venezolano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incrementado sus críticas hacia el Gobierno cubano y ha instado a La Habana a alcanzar un “acuerdo”, sin detallar su naturaleza, bajo advertencias que incluyeron la suspensión de suministros energéticos y financieros.
Además, medios estadounidenses como Politico han informado que la administración Trump estaría considerando un bloqueo naval para detener todas las importaciones de petróleo a Cuba, una medida que marcaría un endurecimiento significativo de la política hacia la isla.
Cuba enfrenta actualmente su peor crisis económica en décadas, con escasez de combustibles, medicamentos y alimentos, acompañada de cortes de electricidad y una inflación descontrolada. Esta situación ha agravado aún más las tensiones con Estados Unidos, cuya política de sanciones y presión diplomática se ha intensificado tras los acontecimientos recientes en América Latina.
