Las investigaciones sobre el devastador incendio ocurrido en un bar de Crans-Montana, en el cantón suizo de Valais, que dejó alrededor de 40 muertos la noche de Año Nuevo, apuntan a que el fuego podría haberse originado por bengalas colocadas en botellas de champán demasiado cerca del techo, según informó en rueda de prensa la fiscal general Béatrice Pilloud.
Aunque esta es la hipótesis principal, las autoridades aclararon que «no se descarta ningún escenario y continúan evaluando la responsabilidad penal de los involucrados, según el medio local Schweizer Radio und Fernsehen (SRF).
El incendio, que afectó principalmente a jóvenes, dejó más de 115 heridos, de los cuales aproximadamente 100 permanecen en estado crítico. Entre los afectados se encuentran 71 ciudadanos suizos y varios extranjeros procedentes de Francia, Italia, Serbia, Bosnia, Luxemburgo, Polonia, Bélgica y Portugal, mientras que la nacionalidad de 14 heridos aún se desconoce.
La identificación de las víctimas sigue siendo un proceso complejo que involucra muestras de ADN y la coordinación de un equipo especializado de Identificación de Víctimas de Desastres (DVI).
El presidente federal suizo, Guy Parmelin, calificó la tragedia como una de las «peores catástrofes del país» y destacó la labor de los servicios de emergencia, que movilizaron 41 ambulancias, 13 helicópteros procedentes de Suiza, Italia y Francia, y alrededor de 150 efectivos entre paramédicos, médicos y psicólogos.
Frédéric Gisler, comandante de la policía del Valais, señaló que la prioridad de las autoridades sigue siendo apoyar a las familias de las víctimas y completar los procesos de identificación. Para ello, se habilitó la línea de ayuda 0848 112 117.
Stéphane Ganzer, consejero de Estado del Valais, explicó que tras la fase inicial de rescate, la labor ahora recae en la policía y los servicios forenses, con apoyo nacional e internacional. Algunos heridos han sido trasladados a hospitales en países vecinos, mientras que otras naciones ofrecieron asistencia adicional.
Testigos relataron escenas de pánico y confusión durante la propagación del fuego, y la comunidad local permanece profundamente afectada. Las autoridades reiteraron que las investigaciones continuarán hasta esclarecer las causas y responsabilidades de esta tragedia que conmocionó a Suiza y al mundo.
