Ana Corina Sosa, hija de la opositora venezolana María Corina Machado, recibió este miércoles el Premio Nobel de la Paz en representación de su madre, quien no pudo asistir a la ceremonia por «inconvenientes logísticos».
“Estoy aquí en nombre de mi madre, quien ha unido a millones de venezolanos en un esfuerzo extraordinario, reconocido hoy en todo el mundo con el Nobel de la Paz”, afirmó Sosa.
Sosa Machado subrayó que su madre, María Corina Machado, «nunca rompe una promesa», y afirmó que «en unas horas la abrazaremos aquí en Oslo, tras 16 meses de vida en la clandestinidad».
Leyó el discurso que tenía preparado María Corina Machado
“En esta larga y dura travesía, los venezolanos hemos ganado certezas del alma, verdades profundas que le han dado un sentido trascendente a nuestras vidas y que nos preparan para construir un gran futuro en paz. Por eso la paz es, en última instancia, un acto de amor. Y ese amor ya ha puesto en marcha nuestro futuro”, aseguró Sosa Machado, transmitiendo las palabras de su madre.
En el mensaje, la opositora destacó la esperanza de un «renacimiento en Venezuela», afirmando que el país «volverá a respirar». «Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente, abrazados al fin por quienes nunca dejaron de luchar por ellos. Veremos a las abuelas sentar a sus nietos en sus piernas para contarles historias, no de héroes lejanos, sino del valor de sus propios padres. Veremos a nuestros estudiantes debatir con pasión, sin miedo, con sus voces al fin libres. Volveremos a abrazarnos, a enamorarnos, a oír nuestras calles llenas de risas y de música”.
Machado subrayó que «todas las alegrías simples que el mundo da por sentadas volverán a ser nuestras». «Mis queridos venezolanos, el mundo ha quedado maravillado por lo que hemos logrado. Y pronto presenciará una de las imágenes más conmovedoras de nuestro tiempo: el regreso de los nuestros a casa”.
“Yo estaré allí, nuevamente, en el puente Simón Bolívar, en la frontera con Colombia, donde una vez lloré entre los miles que se iban, para recibirlos de vuelta a la vida luminosa que nos espera. Porque, al final, nuestro viaje hacia la libertad siempre ha vivido dentro de nosotros. Estamos regresando a nosotros mismos. Estamos regresando a casa”.
Además, la dirigente rindió homenaje a quienes, a su juicio, «sostuvieron la lucha por la democracia y los derechos humanos». “
Permítanme rendir homenaje a los héroes de este camino. A nuestros presos políticos, a los perseguidos, a sus familias y a todos los que defienden los derechos humanos. A quienes nos protegieron, nos alimentaron y lo arriesgaron todo por cuidarnos. A los periodistas que se negaron a callar. A los artistas que llevaron nuestra voz al mundo. A mi equipo extraordinario, a mis maestros, a mis compañeros activistas políticos y sociales. A los líderes del mundo que nos acompañaron y defendieron nuestra causa. A mis tres hijos, a mi papá adorado, a mi mamá, a mis tres hermanas y a mi valiente y querido esposo, quiénes me han sostenido durante toda mi vida”.
Finalmente, Machado destacó la «valentía de los venezolanos anónimos que sostuvieron la lucha». “Y, sobre todo, a los millones de venezolanos anónimos que arriesgaron sus hogares, sus familias y sus vidas por amor. Ese mismo amor del que nace la paz, el que nos sostuvo cuando todo parecía perdido y que hoy nos une y nos guía hacia la libertad. A ellos pertenece este honor. A ellos pertenece este día. A ellos pertenece el futuro».
