Revelan la vida secreta de la ‘Bruja del 71’ antes del Chavo del Ocho y ‘su amor’ por Don Ramón

Antes de interpretar la Bruja del 71, la vecina gruñona y enamoradiza del Chavo del Ocho, Angelines Fernández empuñó un fusil como miliciana contra Francisco Franco durante la Guerra Civil española y tuvo que cruzar el Atlántico para escapar con vida de la represión franquista. 

De acuerdo con lo reseñado por Infobae, María de los Ángeles Fernández Abad nació en Madrid en 1922. Cuando el ciclo de movilizaciones revolucionarias que sacudió a España comenzó a desplegarse, ella tenía apenas ocho años. No era, todavía, ni actriz ni guerrillera. Era una niña en un país que se fracturaba. Para cuando cumplió los 20, ya había tomado partido y tomado las armas. 

La Guerra Civil Española estalló en 1936 y terminó en 1939 con la victoria del bando golpista liderado por Franco. El conflicto dejó cerca de 500.000 muertos y más de 100.000 desaparecidos, según datos oficiales.  

Sobre ese paisaje de derrota, la dictadura instaló su maquinaria de represión. Los intelectuales, artistas, académicos y líderes sociales pasaron a ser considerados enemigos del régimen. Angelines fue una de ellos. 

Fernández empuñó las armas junto a los movimientos obreros, sindicalistas, feministas y republicanos que combatían al bloque fascista que avanzaba sobre Europa con el respaldo bélico de Mussolini y Hitler. 

Franco, obsesionado con erradicar cualquier indicio de comunismo o disidencia, convirtió a toda una generación de españoles en fugitivos dentro de su propio país. 

Lo que se sabe de la etapa guerrillera de Angelines es fragmentario. No hay registros precisos sobre a qué agrupación pertenecía ni en qué frentes combatió. La historia de su resistencia sobrevivió, en gran medida, gracias a los testimonios de su hija. 

«Al participar en las guerrillas de España, mi mamá fue catalogada como antifranquista, entonces ella necesitaba salir de su país natal, considerando que su vida era difícil», recuerda la hija de la actriz, Paloma Fernández. 

EL EXILIO: DE MADRID A LA HABANA, DE CUBA A MÉXICO 

Viendo que su vida corría peligro en Madrid, Angelines decidió partir. Tenía 25 años cuando cruzó el Atlántico. Primero vivió en La Habana. Luego, con los documentos en orden, se instaló en México, país que se convertiría en su hogar definitivo. 

Las políticas del entonces presidente Lázaro Cárdenas habían convertido a México en un destino para los perseguidos por el franquismo. Se estima que cerca de 25.000 refugiados españoles llegaron al país durante esa época. Desembarcaron desde escritores, científicos, maestros, artistas y militantes. 

CINE MEXICANO  

Antes de que existiera la vecindad del Chavo, existió el cine. Paloma Fernández recordó que su madre regresó de La Habana «para trabajar en las películas de Cantinflas y Arturo de Córdova».  

Mario Moreno, «Cantinflas», fue uno de los primeros vínculos sólidos que Angelines construyó en México. 

En esos años, Fernández participó en más de 25 películas, la mayoría producidas durante la edad de oro del cine mexicano. También hizo televisión, teleteatro y fue actriz radiofónica. 

Fue en ese circuito donde se cruzó con Ramón Valdés. La relación entre Angelines y Valdés venía de antes de la vecindad. Habían trabajado juntos en el cine y construido una amistad que, con el tiempo, se volvería uno de los lazos más duraderos de sus vidas.  

Cuando Fernández buscaba trabajo y quería acercarse a Roberto Gómez Bolaños, fue Valdés quien operó como puente. 

DOÑA CLOTILDE 

La historia de cómo Angelines Fernández llegó a ser la Bruja del 71 tiene la lógica concreta de dos amigos que se ayudan. 

Paloma Fernández lo narró con precisión. «Recuerdo que en una ocasión, mi madre se encontró a Ramón Valdés en la ANDA», el sindicato de actores mexicanos. «Ella le dijo que le preguntara a Chespirito si no tenía algo para ella, y Ramón le empezó a hablar muy bien de ella», relató. 

Gómez Bolaños tomó nota. Y cuando construyó los personajes de su programa, encontró en Angelines la pieza que le faltaba al rompecabezas dramático de Don Ramón.  

La lógica del personaje, según explicó Paloma, era la de una contraparte emocional. «Al personaje de Don Ramón le faltaba la contraparte. Doña Florinda lo cacheteaba, y le caía mal. Pero doña Clotilde lo amaba y le hacía sus pasteles». 

23 AÑOS CON EL CHAVO  

Durante 23 años, Angelines Fernández formó parte del elenco de El Chavo del 8. Su personaje, doña Clotilde, habitaba el departamento 71 de la vecindad y era conocida por dos rasgos que la serie explotó hasta convertirlos en marca.  

Tenía un carácter agrio con casi todos los vecinos y su amor irredento, y siempre frustrado, por Don Ramón. 

La dinámica entre ambos personajes funcionaba sobre una asimetría perfecta. Don Ramón la evitaba, la esquivaba, inventaba excusas para no cruzársela. Doña Clotilde lo perseguía, le llevaba regalo, le declaraba su amor con una insistencia que la serie jugaba como comedia pero que, vista desde otro ángulo, era también la historia de una mujer que no se rendía. Esa tensión fue uno de los motores cómicos más sostenidos de El Chavo del 8 a lo largo de sus temporadas. 

AMISTAD REAL  

Lo que la serie mostraba como desamor, en la vida real era otra cosa. La relación entre Angelines Fernández y Ramón Valdés trascendió los guiones y las grabaciones. Se llamaban con afecto. Ella lo llamaba «mi roro». 

Cuando Valdés murió, Angelines fue la única integrante del elenco de El Chavo del 8 que acudió a su velorio. Miguel Valdés, nieto de Don Ramón, lo confirmó en su cuenta de TikTok.  

«Totalmente cierto, Angelines Fernández fue la única miembro del elenco del Chavo del 8 que fue al velorio de mi abuelo y se la pasó muchísimo tiempo a su lado y sí le decía ‘mi roro, mi roro’. Tenían una amistad impresionante y hermosa», dijo.  

Miguel Valdés aclaró también por qué el resto del elenco no estuvo presente. La familia estaba agotada y decidió hacerlo corto. María Antonieta de las Nieves, la Chilindrina, y Carlos Villagrán, Quico, estaban trabajando fuera del país en ese momento. Édgar Vivar, el Señor Barriga, y Rubén Aguirre, el Profesor Jirafales, sí acompañaron a la familia en la colocación del cuerpo en los Mausoleos del Ángel.  

Angelines, en cambio, permaneció más de dos horas junto a la lápida de Valdés después del entierro.

MUERTE DE ANGELINES 

En 1975 murió Francisco Franco. La dictadura que había obligado a Angelines Fernández a abandonar Madrid con 25 años llegó a su fin. España inició su transición a la democracia. Muchos exiliados regresaron. Ella no. 

En 1991, Angelines Fernández se retiró de la actuación. Tenía 69 años y llevaba décadas trabajando sin pausa.  

El cáncer que la atormentó en sus últimos años estaba vinculado, según los reportes, a su adicción a los cigarrillos. La enfermedad la acompañó durante un período prolongado, en el que Angelines fue retirándose de la vida pública de manera gradual. 

Murió en 1994 en México, lejos del país que la vio nacer y al que nunca regresó. Tenía 72 años. 

Su última voluntad fue que quería ser sepultada junto a Ramón Valdés. La voluntad le fue cumplida. La tumba de la Bruja del 71 se encuentra en los Mausoleos del Ángel, en la Ciudad de México, a escasa distancia de la tumba de Don Ramón. 

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