La empresa india Reliance Industries, operadora del mayor complejo de refinación del mundo, informó que está «dispuesta» a analizar la compra de crudo venezolano, «siempre y cuando se habilite formalmente su comercialización hacia compradores que no pertenezcan a Estados Unidos».
En respuesta a una consulta de la agencia Reuters, un portavoz de la compañía señaló que Reliance «se mantiene a la espera de mayor claridad sobre el acceso al petróleo venezolano para compradores no estadounidenses».
“Una vez exista certeza al respecto, evaluaremos la posibilidad de adquirirlo cumpliendo plenamente con los marcos regulatorios vigentes”, indicó.
La decisión de Reliance llega en un contexto de reciente flexibilización de sanciones estadounidenses contra Venezuela, anunciada por el Departamento de Energía de EE. UU. el pasado miércoles 7 de enero.
Según el organismo, Washington comenzó a retirar de «manera selectiva» las restricciones para permitir el transporte y la venta de crudo y productos petrolíferos venezolanos en los mercados internacionales, así como la importación de equipos, piezas y servicios para yacimientos petrolíferos.
De acuerdo con la información oficial, el objetivo de esta medida es «compensar décadas de descenso en la producción venezolana e impulsar su crecimiento a corto plazo, asegurando que los ingresos de la venta de petróleo sean gestionados inicialmente desde cuentas controladas por Estados Unidos y posteriormente distribuidos en beneficio del pueblo estadounidense y venezolano».
La operación contempla la entrega inmediata de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano, además del suministro de diluyente estadounidense para optimizar la producción y transporte del petróleo de alta viscosidad.
Reliance Industries, uno de los conglomerados más grandes de la India, ha sido históricamente un actor clave en el mercado energético internacional y su eventual interés en el crudo venezolano dependerá de las decisiones regulatorias y del alcance de la flexibilización de Estados Unidos.
