Según Bloomberg, Adriana Cisneros, líder del conglomerado, promoverá inversiones en sectores como infraestructura, logística, telecomunicaciones y energía en función de dinamizar la recuperación de Venezuela.
Adriana Cisneros, líder de una de las familias más poderosas de la comunidad empresarial venezolana, promueve la recaudación de un fondo de capital privado de 1.000 millones de dólares para apoyar la recuperación de Venezuela, indicó una nota de Bloomberg donde se citan fuentes enteradas de la iniciativa.
Cisneros, directora ejecutiva de la empresa de inversión del mismo nombre, con sede en Miami, tiene previsto centrarse en sectores como infraestructura, logística, telecomunicaciones y energía, con la expectativa de que el Gobierno inicie una ola de privatizaciones en un futuro próximo, según las fuentes.
La información señala que el conglomerado de Cisneros aportará una parte del capital no especificada y el resto provendrá de inversores institucionales que han buscado oportunidades para participar, dijeron las fuentes.
Los compromisos iniciales han sido más importantes de lo esperado y el tamaño del fondo podría aumentar hasta los 2.000 millones de dólares, señala la información de Bloomberg.
Expectativas
La familia Cisneros ha sido una de las más emblemáticas de la comunidad empresarial venezolana durante los últimos 80 años y se convirtió en sinónimo de la introducción y representación de marcas estadounidenses icónicas en el mercado nacional, entre las que se encontraban Pepsi, Studebaker, Burger King y Pizza Hut.
La extracción del mandatario venezolano Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, ha disparado las expectativas y ha provocado rápidos cambios sobre el terreno, entre los que destaca la visita del secretario de Energía de Estados Unidos, todo un cambio para un sistema que privilegiaba las sociedades con Rusia, Irán y China.
Si bien el enfoque inicial de Estados Unidos ha sido extraer petróleo, cargarlo en buques cisterna y venderlo en el mercado, el país tendrá que reconstruir décadas de infraestructura mal gestionada, desde aeropuertos hasta autopistas, puertos y torres de telefonía.
Los inversores han mostrado un interés cada vez mayor por Venezuela desde que la mandataria interina, Delcy Rodríguez, considerada más favorable a los negocios, asumió el cargo.
Signum Global organiza viaje a Caracas
La consultora estadounidense Signum Global Advisors, que el año pasado llevó a inversores a Ucrania en medio de los esfuerzos de reconstrucción, tiene previsto viajar a Caracas a finales de marzo.
Según fuentes familiarizadas con la situación, los teléfonos de los abogados y consultores con sede en Caracas no han dejado de sonar, con clientes extranjeros que preguntan sobre la posibilidad de hacer negocios en Venezuela.
Incluso después de trasladar su sede a Miami en 2000, la familia Cisneros ha mantenido su presencia en Venezuela a través de Venevisión, Miss Venezuela y otras inversiones más recientes en empresas emergentes.
La empresa se está posicionando como un socio de confianza para los inversionistas globales que desean colocar capital en Venezuela, según estas fuentes.
La empresa también es accionista activa de AST SpaceMobile Inc. y está desarrollando un gran proyecto inmobiliario de lujo en la República Dominicana.
Aun así, la situación en Venezuela sigue siendo compleja, ya que el Gobierno intenta conciliar su anterior discurso antiimperialista con la realidad de que ahora es Estados Unidos quien, en gran medida, lleva la batuta.
El Congreso ha aprobado un proyecto de ley de reforma energética y también se está debatiendo una medida de amnistía política y reconciliación. La embajada de Estados Unidos permanece cerrada por ahora y siguen vigentes muchas sanciones.
Las autoridades estadounidenses y venezolanas aún no han dado indicios de cuándo podrían celebrarse elecciones presidenciales libres y justas, ya que por ahora se centran en estabilizar la economía y permitir que los ingresos del petróleo vuelvan a fluir hacia las arcas del Estado.
Cisneros, de 46 años, tomó el control del negocio familiar en 2013. Su padre, Gustavo, que alcanzó notoriedad en toda América gracias, en parte, a su amistad con los Rockefeller y la familia Bush, entre otros, falleció a finales de 2023.
