Ballard Partners, una destacada firma estadounidense de lobbying –cabildeo- que ha visto crecer rápidamente su fortuna durante el mandato del presidente republicano Donald Trump, anunció el miércoles que abrirá una oficina en Caracas, Venezuela.
Algunas compañías petroleras estadounidenses y multinacionales han mostrado interés en Venezuela este año, después de que Estados Unidos ejecutó una incursión militar el 3 de enero. Trump ha instado a las empresas petroleras a invertir 100.000 millones de dólares en Venezuela y a reconstruir el sector energético del país.
La nueva oficina de Ballard estará dirigida por el socio Scott Wagner, entre cuyos clientes figuran la naviera venezolana Vale Marítimo y la plataforma de inversión sueca Maha Capital; esta última contrató a Ballard Partners en enero para realizar gestiones de cabildeo relacionadas con «aprobaciones para adquisiciones y operaciones en yacimientos petrolíferos venezolanos», según los registros federales de cabildeo.
El miércoles, Maha Capital -que en junio pasó a llamarse KEO Capital- anunció que había aumentado su participación accionaria indirecta en la petrolera venezolana PetroUrdaneta del 24% al 40%.
«Venezuela se encuentra en el umbral de una de las aperturas económicas más significativas del hemisferio en toda una generación», afirmó Wagner en un comunicado.
Ballard Partners —firma que contó con Pam Bondi entre sus empleados antes de que Trump la eligiera para ocupar el cargo de fiscal general de EE. UU. en su segundo mandato— vio cómo sus ingresos por actividades de cabildeo federal aumentaron un 300% el año pasado, alcanzando los 88,3 millones de dólares.
El récord anterior de ingresos anuales por cabildeo para una sola firma era de 67,8 millones de dólares, según OpenSecrets, una organización de investigación sin fines de lucro.
La legislación federal exige a los cabilderos que revelen quiénes son sus clientes y que informen trimestralmente al gobierno de EE. UU. sobre sus ingresos.
Ballard Partners abrió su oficina en Washington D. C. en 2017, tras la primera victoria electoral de Trump. El presidente de la firma, Brian Ballard, fue un destacado recaudador de fondos en Florida para candidatos republicanos, incluido Trump en 2016.
El sitio web de la firma indica que cuenta con más de 50 empleados y oficinas en Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita y Turquía, detalla la Agencia Reuters.
