La firma de investigación e inteligencia de mercado especializada en el sector energético global, Rystad Energy, proyecta que la producción petrolera de Venezuela alcalzará los 1,6 millones de barriles diarios de petróleo (bdp) para 2028 y se inrementará hasta los 1,8 millones bdp en 2030, en medio de una expansión en inversiones energéticas en la cual el sector de exploración y producción del país está atrayendo al grupo más amplio de operadores internacionales y capital de las últimas décadas.
Rystad indica que estas proyecciones se concretarán si la inversión de capital, la disponibilidad de equipos de perforación y los servicios petroleros aumentan conforme a las necesidades de la industria nacional.
«La lista de empresas que actualmente buscan expandirse u operar en Venezuela es realmente distinta a todo lo visto en años. Los operadores establecidos están asumiendo un papel más relevante y nuevos actores están entrando en el mercado», indicó Radhika Bansal, vicepresidenta sénior de petróleo y gas de la firma.
Agregó que el ingreso de un grupo más diverso de operadores «debería facilitar la movilización del capital y la actividad necesarios para rehabilitar los equipos de perforación, los servicios petroleros y la infraestructura a lo largo de toda la cadena de suministro».
El informe de la empresa de investigación energética destaca la proyección de inversiones de grandes petroleras que potenciarán la producción nacional, como la estadounidense Chevron, que invertirá 7.000 millones de dólares en un plazo de cinco años. Así como la firma de un Contrato de Participación Productiva (CPP) de la italiana ENI para la operación exclusiva del campo Junín 5.
«Repsol ha recuperado el control operativo de Petroquiriquire, y Shell ha reingresado al mercado mediante acuerdos de redesarrollo para los campos Carito y Pirital», reseñan y agregan la presencia de nuevos actores energéticos como GeoPark, Hunt Oil, la independiente brasileña Fluxus Oil Gas & Energy y North American Blue Energy Partners (NABEP).
No obstante, apuntan que la limitación más crítica es de índole operativa. «Baker Hughes reportaba únicamente dos equipos de perforación activos en Venezuela en agosto, frente al objetivo del Ministerio de Hidrocarburos de alcanzar unos 93 equipos para 2028. La cadena de suministro de servicios petroleros está comenzando a reactivarse; SLB cuenta con unos 15 equipos en Venezuela que podrían volver a ponerse en funcionamiento en el plazo de un año», indicaron.
«En general, Rystad estima que la actividad debería alcanzar unas 50 plataformas de perforación para 2028 y cerca de 80 para 2030 a fin de respaldar la trayectoria de producción proyectada. Varias oportunidades recién identificadas estaban asociadas anteriormente a operadores rusos y chinos, y sigue siendo posible una mayor reestructuración de algunas participaciones preexistentes a medida que evoluciona el nuevo marco contractual», agrega Radhika Bansal.
Rystad resalta en su informe que el crecimiento de la producción a corto plazo provendrá principalmente de proyectos en campos existentes y que la transición hacia un crecimiento impulsado por proyectos nuevos tendrá lugar en la década de 2030.
