EEUU facilitará a Venezuela importación de alimentos e insumos agrícolas y otorgará financiamiento

La administración del presidente de EE.UU. Donald Trump extendió la apertura económica al sector agrícola de Venezuela tras anunciar que facilitará a las empresas venezolanas la compra de alimentos y materias primas estadounidenses y también iniciará el otorgamiento de créditos para estas importaciones.

Con esto, Estados Unidos pone a disposición de Venezuela garantías financieras, programas de promoción comercial, formación técnica y mecanismos de ayuda alimentaria para facilitar la entrada de productos agrícolas estadounidenses financiando estas compras.  De igual forma, además del apoyo alimentario, ofrecerá formación de técnicos venezolanos, mientras crea más negocio para agricultores y empresas del país norteamericano.

El Departamento de Agricultura de EE.UU., a través del Servicio Agrícola Exterior, presentó un plan ampliado de oportunidades comerciales, de desarrollo y seguridad alimentaria para el país suramericano. El objetivo declarado es doble: contribuir a la recuperación venezolana, especialmente después de los recientes terremotos y abrir oportunidades para agricultores y empresas estadounidenses.

El subsecretario de Agricultura para Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores, Luke J. Lindberg, visitó Venezuela pocos días después del doblete sísmico del 24 de junio. Semanas después, presenta esta iniciativa como parte del compromiso de la Administración Trump con la recuperación económica del país en su cooperación con  la administración de Delcy Rodríguez.

Garantías de crédito

De acuerdo con el plan presentado, la medida más importante es financiera. Washington quiere utilizar su programa GSM-102 para facilitar que importadores venezolanos compren productos agrícolas estadounidenses. EE.UU. no entregará directamente dinero a Venezuela, sino que ofrecerá garantías de crédito que reducen el riesgo de las entidades financieras que respaldan las operaciones.

En términos prácticos, ante las dificultades que suponen para las empresas venezolanas acceder a créditos por parte de la banca para la compra de insumos como trigo, maíz, soja u otros productos de EE.UU., La garantía estadounidense permite reducir una parte importante de esa incertidumbre y facilita que la operación se produzca.

El programa GSM-102 es una de las herramientas tradicionales de Washington para colocar producción agrícola estadounidense en mercados emergentes. Solo en 2022 respaldó 3.400 millones de dólares en exportaciones de productos como maíz, soja, harina de soja, trigo, arroz y algodón.

Asimismo, el Departamento de Agricultura anunció que levantará restricciones para permitir que cualquier banco extranjero que cumpla los requisitos pueda respaldar transacciones venezolanas. El propósito es ampliar el número de entidades capaces de financiar esas compras y, por tanto, el volumen potencial de crédito disponible.

El beneficiario inmediato de esa decisión es el exportador norteamericano. Un agricultor, una cooperativa o una comercializadora estadounidense dispone de mayores posibilidades de vender porque una parte del riesgo financiero que hasta ahora dificultaba la operación queda cubierta por Washington. Del otro lado, los importadores venezolanos consiguen una vía adicional para acceder a financiación internacional.

Un informe del propio Departamento de Agricultura publicado en abril calcula que Venezuela necesitará importar 1,5 millones de toneladas métricas de trigo en la campaña 2026-2027, un aumento del 10%. El país consumirá unos tres millones de toneladas de maíz, mientras su sector agrícola continúa sufriendo los efectos de la inflación, el encarecimiento de los fertilizantes y otras dificultades económicas.

También se estudia incluir Venezuela como destino de una próxima misión comercial agrícola regional. Si esto se concreta, representantes de empresas estadounidenses viajarían para reunirse directamente con compradores e importadores. El plazo que maneja el Departamento de Agricultura es comienzos de 2027.

El plan establecido por la administración Trump también incluye la reconstrucción de las capacidades agrícolas dentro de Venezuela, por lo que el Departamento de Agricultura ofrecerá plazas a científicos e investigadores venezolanos un programa de investigación e intercambio de corta duración.

Esos programas permiten formar a especialistas en cuestiones agrícolas, sanitarias y regulatorias, pero tienen también una vertiente comercial. Una mayor compatibilidad entre las normas venezolanas y las prácticas estadounidenses puede reducir obstáculos futuros a la entrada de alimentos y productos agrícolas de EE.UU., reseña el medio ABC.

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