La refinería estadounidense Citgo Petroleum adquirió esta semana crudo venezolano por primera vez desde su ruptura con su matriz Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en 2019, de acuerdo con la agencia Reuters.
Según fuentes cercanas a la negociación, Citgo acordó la compra de un cargamento de aproximadamente 500.000 barriles de crudo pesado venezolano a la casa comercializadora Trafigura.
La entrega de este suministro está proyectada para el mes de febrero, marcando el regreso formal de los barriles de la nación sudamericana a la séptima red de refinación más grande de los Estados Unidos.
Históricamente, la infraestructura de Citgo —con una capacidad de procesamiento de 830.000 barriles por día— fue diseñada específicamente para optimizar el refinado del crudo pesado y agrio característico de Venezuela.
Contexto político y acuerdos de suministro
El nuevo panorama político en Caracas y el reciente acuerdo energético por 2.000 millones de dólares, suscrito entre la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez y el Gobierno de los Estados Unidos, permitieron reanudar estas compras directas.
El Departamento de Estado ha facilitado estos acuerdos a través de comercializadoras como Vitol y Trafigura para descongestionar los inventarios acumulados en Venezuela y normalizar la cadena de suministro hacia los mercados internacionales.
Este movimiento ocurre en un momento de transición para la compañía, que actualmente se encuentra en medio de un proceso judicial de subasta vinculado a compromisos con acreedores internacionales.
Impacto estratégico para la refinería
Desde la imposición de sanciones en 2019, Citgo se vio obligada a sustituir su materia prima principal con crudos pesados provenientes de otros países latinoamericanos y productores locales en EE. UU.
El retorno del petróleo venezolano permite a la empresa optimizar la eficiencia operativa, reducir costos logísticos y consolidar la normalización de los procesos productivos.
