Con una quinta entrada que quedará marcada en la historia, los Milwaukee Brewers apabullaron a los Tampa Bay Rays con una pizarra de 10-1 en el tercer juego de la Serie Mundial 2026 y se colocaron a una sola victoria de proclamarse campeones por primera vez en su historia.
Lo que parecía un encuentro que parecía parejo, luego de que el marcador iba 2-0, en la quinta entrada un rally de ocho carreras de los Brewers acabó con todas las aspiraciones de remontada de los locales.
Una seguidilla de carreras que pasará a la historia de la MLB, puesto que ocho anotadas después de dos outs, es la mayor cantidad anotada, en un inning, en la historia de las Series Mundiales y la segunda más amplia en un episodio en la postemporada.
Un duro golpe del cuál ya no regresaron los Rays, si bien su pitcheo se ajustó y ya no permitió más daño, en lo ofensivo se vieron totalmente dominados y que solamente en el último episodio lograron romper al hacer la de la honra para el contundente 10-1.
Fueron 10 carreras anotadas que se convirtieron en el mayor número sin home run desde 2014 en un juego de Serie Mundial, puesto que el último en hacerlo fueron los Giants con 11 carreras.
Con este triunfo, los Milwaukee Brewers ponen la Serie Mundial 3-0 a su favor ante los Tampa Bay Rays y se colocan a una sola victoria de ganar el título de la MLB, situación que podría suceder en el cuarto juego, en el cuarto juego a disputarse este martes 27 de octubre.
