El francés no toleró el accionar del argentino y así lo hizo saber en el partido que Real Madrid le ganó al Benfica en Portugal por los playoffs
Un nuevo capítulo se sumó a la acusación de racismo de Vinícius a Gianluca Prestianni que sacudió el duelo entre Benfica y Real Madrid en la Champions League. Las cámaras de Movistar+ captaron la furiosa reacción de Kylian Mbappé contra el delantero argentino a quien tildó de “puto racista”.
El episodio se desató después de que Vinícius, goleador de la jornada, denunciara haber recibido un insulto con contenido racista por parte del joven delantero argentino de Benfica, un hecho que detuvo el partido por casi 10 minutos y llevó a activar el protocolo antirracismo de la competición.
La noche del Estadio Da Luz pasó de la euforia al escándalo cuando, tras marcar el único gol del partido, Vinícius celebró frente a la afición portuguesa y se generó una trifulca al acusar que Prestianni le dedicó el insulto “mono”. Las cámaras mostraron cómo el argentino se llevaba la camiseta a la boca, dificultando cualquier intento de lectura de labios y dejando sin pruebas sonoras directas que permitiesen sanciones inmediatas.
En ese clima, Kylian Mbappé asumió el liderazgo moral del Real Madrid: se dirigió a Prestianni con la frase “¡Eres un puto racista!” —repetida varias veces a la vista de todo el estadio y audiblemente capturada por micrófonos de campo—, mientras la tensión escalaba con intervenciones de jugadores de ambos equipos y la intervención directa del árbitro François Letexier, quien detuvo el encuentro.
El respaldo de la plantilla blanca fue total: además de Mbappé, figuras como Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni acompañaron a Vinícius, quien llegó a sentarse en el banquillo y consideró no regresar al encuentro por el impacto emocional del ataque.
El propio Valverde expresó: “Orgulloso de él y de los compañeros que lo han defendido. Ha jugado espectacular.”, mientras que Tchouaméni remarcó: “Esto no puede pasar. Nos han dicho que el chico le llama ‘mono’, luego él ha dicho que había dicho algo de ‘maricones’. No sé lo que decir, hablaremos todos juntos. Esto no puede pasar”.
Mbappé, ya en zona mixta, amplió su postura ante los medios de comunicación. Subrayó el ejemplo que el fútbol debe dar a los jóvenes y fue contundente sobre el racismo: “Tenemos que dar ejemplo para todos. Es la Champions, la competición que yo como niño soñaba. Son cosas que no podemos aceptar porque el mundo y los niños miramos. No es un problema de la afición ni del club, pero cuando una persona se porta así tenemos que decirlo”. El astro francés insistió en que este tipo de conductas merecen sanciones ejemplares y aseguró: “No podemos aceptar que hay un jugador jugando la Champions comportándose así. Mi opinión es que no merece jugar más la Champions”.
El árbitro François Letexier aplicó el protocolo antirracista de la UEFA tras la denuncia de Vinícius, por lo que el partido se detuvo durante varios minutos. No obstante, la falta de una grabación clara del insulto de Prestianni (quien cubrió su boca con la camiseta) complica la acción de las autoridades. El entrenador de Benfica, José Mourinho, declaró que después de hablar tanto con el brasileño como con el argentino, ambos mantenían versiones opuestas y le resultaba imposible esclarecer la verdad.
La UEFA aún no ha emitido un comunicado oficial, aunque se espera una investigación exhaustiva en los próximos días. El Real Madrid solicitará una sanción ejemplar si detecta inacción institucional. Mientras tanto, la “atmósfera de máxima hostilidad” anticipa un partido de vuelta cargado de tensión en el Santiago Bernabéu, donde el conjunto merengue, tras su triunfo (1-0), ya cierra filas en torno a Vinicius y su “nuevo capitán moral”, Kylian Mbappé.
Durante lo que restó del encuentro, la grada local replicó el clima hostil con abucheos sistemáticos a Vinícius y Mbappé cada vez que tocaban la pelota e incluso arrojaron objetos a la cancha, especialmente cuando el brasileño se acercaba al córner. Prestianni negó reiteradamente la acusación, en línea con lo afirmado por Mourinho, quien se mostró prudente al señalar que: “Al tener versiones tan distintas no podía saber la realidad”.
El caso, que ha reactivado el debate sobre racismo en el fútbol europeo y la eficacia real de los protocolos, aguarda la resolución de la UEFA y el impacto disciplinario sobre los protagonistas, en especial sobre un Gianluca Prestianni bajo la lupa tanto deportiva como mediática.
por INFOBAE
