Gavin Williams maniató a los White Sox y Cleveland pasa a la serie de campeonato

El diestro de los Guardians de Cleveland, Gavin Williams, escribió su nombre con letras doradas en los libros de historia de las Grandes Ligas al firmar una magistral exhibición desde la lomita en el decisivo Juego 5 de la Serie Divisional.

Una joya de picheo en el momento clave

Williams dominó a placer a la ofensiva de los White Sox de Chicago al recetar 12 ponches en 5.2 entradas de labor inmaculada. El escopetero de 27 años no permitió carreras, concedió un único imparable y regaló dos pasaportes tras realizar 94 envíos al plato.

Lo más impresionante de su actuación es que llegó apenas 48 horas después de haber actuado como cerrojo en el cuarto choque de la serie el pasado jueves.

Empatando una marca histórica en la franquicia

Con sus 12 abanicados, Williams igualó el récord de más ponches para un lanzador de la franquicia en un solo juego de postemporada. La marca histórica permanecía en solitario desde que el diestro Charles Nagy ponchara a 12 bateadores en el cuarto juego de la Serie Divisional de la Liga Americana en 1996.

Un mérito físico poco antes visto

La hazaña cobra aún mayor valor al tomar en cuenta el escaso descanso con el que saltó al terreno de juego.

Williams se convirtió en el primer lanzador que consigue más de 10 ponches en un duelo de playoffs con solo un día de descanso desde que el cubano Liván Hernández lo realizara en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 1997.

Cerca del récord absoluto en juegos de vida o muerte

Además, los 12 ponches conseguidos por el serpentinero de los Guardians representan la segunda cifra más alta en la historia de las Grandes Ligas para un partido decisivo de postemporada.

La marca máxima para un encuentro sin mañana sigue en manos de Tarik Skubal, quien abanicó a 13 rivales en el quinto juego de la Serie Divisional de 2025.

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