Nacida en Santa María, Cuba, el 23 de octubre de 1914, se convirtió en la persona viva más antigua documentada en la isla.
A los 112 años, ella —apodada cariñosamente «Chica»— marca un hito en los registros de longevidad del país caribeño. Celebró este logro con su familia en Las Tunas, lo que la coloca entre los casos más notables de envejecimiento extremo. De niña, en la zona rural, vendía huevos de gallina a un comerciante local.
Con ese dinero compraba retazos de tela y se los llevaba a su hermana mayor, que los cosía en vestidos para que ella los usara en los bailes de la ciudad. Lucía esas prendas con orgullo mientras compraba botones, agujas e hilos para completar cada una.
En uno de esos festejos conoció a Rubén Ricardo Cartaya, quien se convertiría en su compañero de vida.
Una vida tejida entre sueños y familia
En 1933, decidió fugarse con Rubén durante una de las festividades para casarse. Él ya tenía una pequeña vivienda en la aldea, donde ambos comenzaron a construir su futuro. La pareja teve dos hijos: Roberto, en 1943, y Griselda, en 1949, e su familia se extendió por generaciones.
LongeviQuest, organización especializada en documentar y validar casos de longevidad extrema, publicó su historia y reconoció su caso como parte de un grupo de personas que superan el siglo de vida y desafían los registros históricos conocidos.
El legado de una actitud positiva
Después de más de cien años de vida, mantiene una actitud que algunos consideran el secreto de su vitalidad. Durante la celebración de su cumpleaños número 111, dijo que no estaba triste con nada. La frase refleja cómo ha enfrentado cada etapa de la vejez.
Su caso se suma a otros registros cubanos de longevidad extraordinaria: Faustina Sarmiento Pupo, quien falleció en 2019 a los 114 años y fue considerada la persona más vieja de la historia de Cuba, y Angelina Nazco Pulido, que llegó a los 111 años.
Estos relatos despiertan el interés científico por los factores que intervienen en vidas tan prolongadas, aunque la edad avanzada, por sí sola, no permite determinar las causas exactas de esas vidas.
