La fruta que es casi toda agua también concentra licopeno, citrulina y vitaminas que van mucho más allá de refrescar en los días de calor

Fruta casi agua también concentraFoto: Muhammad Zubair/Pexels

Con casi un 90% de agua, la sandía parece poco más que un refresco natural en los días calurosos. Sin embargo, su perfil nutricional ofrece beneficios que van más allá de la hidratación y la convierte en una fruta interesante para la salud cardiovascular y el rendimiento físico.

Cien gramos de pulpa aportan apenas 30 calorías, 0,9 gramos de proteínas y 8 gramos de carbohidratos, con solo 0,1 gramos de fibra. La fruta también contiene magnesio, hierro, calcio y vitaminas del grupo B, además de vitaminas C y K.

Cómo actúan la citrulina y el licopeno en el cuerpo

La citrulina, un aminoácido presente especialmente en la parte blanca cercana a la cáscara, favorece la vasodilatación al contribuir a la producción de óxido nítrico. Este proceso relaja los vasos sanguíneos y podría ayudar a regular la presión arterial.

Para quienes practican actividad física, este efecto tiene una posible aplicación: consumir sandía antes del ejercicio podría favorecer el flujo sanguíneo hacia los músculos y facilitar el aporte de oxígeno y nutrientes.

La sandía también contiene licopeno, un antioxidante presente en los alimentos de color rojo que contribuye a proteger la salud cardiovascular. Además, se estudia su posible relación con la regulación del colesterol y la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Visión, inmunidad y control de líquidos

La vitamina C contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario. Además, la luteína y la zeaxantina, dos compuestos presentes en esta fruta, favorecen la salud visual. 

Debido a su alto contenido de agua, la sandía también contribuye a la hidratación y puede aumentar la producción de orina. 

Close-up de uma mão segurando uma tigela com melancia fatiada e um garfo. Fruta suculenta e deliciosa do verão.
Foto: Malcolm Garret/Pexels

¿Sandía engorda o ayuda a adelgazar?

Una creencia común asocia los carbohidratos con el aumento de peso, pero esta idea simplifica el problema. Los hidratos de carbono son esenciales para proporcionar energía y mantener el funcionamiento del organismo. Ningún alimento aislado engorda ni adelgaza: el balance calórico total, el estilo de vida y las características individuales influyen en los cambios de peso.

La sandía puede formar parte de una alimentación orientada al control del peso debido a su baja densidad calórica y su alto contenido de agua. Estas características permiten consumir una porción relativamente abundante sin aportar demasiadas calorías y pueden contribuir a la sensación de saciedad.

Cómo elegir una fruta de calidad

Al comprar una sandía, conviene observar algunos detalles. Una mancha de color amarillo anaranjado en la cáscara suele indicar que la fruta maduró en contacto con el suelo. 

La forma, redonda o alargada, no permite determinar por sí sola su dulzor. Por su parte, un cabito seco puede ser una señal de madurez, aunque tampoco garantiza que la fruta esté en su punto óptimo. Estos indicadores ayudan a elegir una sandía en buen estado. 

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