Tres hermanas brasileñas suman 316 años y hay un patrón en su vida cotidiana que volvió a poner el foco sobre la longevidad

Tres hermanas suman hay patrónLas hermanas Levita, de 109 años, Zoraide, de 104, y Zulina, de 103, viven en Río de Janeiro (Foto: La Nacion)

Tres hermanas nacidas en Cedro de São João, en el interior de Sergipe, tienen en conjunto 316 años y fueron reconocidas por LongeviQuest como el trío de hermanas vivas más longevo del planeta. Zoraide de Deus Mota tiene 104 años, Zulina llegó a los 103 y Levita, la mayor, acaba de cumplir 109 años.

Las tres atribuyen su longevidad a una combinación de alimentación natural, trabajo físico constante y vínculos familiares que se mantuvieron firmes durante más de un siglo. Hoy residen en la Zona Norte de Río de Janeiro, rodeadas de hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

La validación del caso incluyó la revisión de certificados de nacimiento, bautismo y matrimonio, así como de la cartilla laboral y documentos actuales, siguiendo protocolos internacionales de verificación de edad. Los investigadores Iara Souza y Gabriel Ainsworth estuvieron a cargo del proceso después de conocer la historia a través de una publicación en redes sociales.

Lo que comían desde niñas

El padre de las hermanas criaba vacas y cabras, y la familia entera cultivaba frutas, verduras y legumbres en el propio patio de la casa. El maíz que usaban para el cuscuz se rallaba a mano, sin ningún proceso industrial de por medio.

Zulina recuerda que el sabor de aquel cuscuz casero era distinto al de cualquier cosa que prueba hoy. Ángela, hija de Zoraide, coincide en que las hermanas crecieron con una dieta completamente natural, muy alejada de los productos industrializados que dominan la mesa actual.


Décadas de trabajo y vida activa

Cada integrante de la familia tenía una tarea diaria: cultivar alimentos, ordeñar animales o ayudar en las labores del hogar. Ese movimiento constante, sostenido durante años, formó la base de un estilo de vida activo que las acompañó durante más de un siglo.

Una genética que viene de antes

La madre de las tres, Jovelina de Deus Nunes, vivió hasta los 100 años, un dato que refuerza la idea de un componente hereditario en la familia.

Los propios familiares advierten que la genética no explica todo por sí sola. La educación recibida y los hábitos sostenidos durante décadas también se consideran parte clave de esa longevidad compartida.

La vida social no se detuvo con los años

Pasados los 100 años, ninguna de las tres dejó de lado sus intereses personales. Zulina sigue cocinando y está al tanto de la vida de sus parientes, mientras Levita lee con regularidad y Zoraide comparte anécdotas de su juventud con quien la visita.

Los juegos de buraco, las palabras cruzadas y los encuentros con amistades forman parte de la rutina semanal del trío. El bisnieto de Zoraide, Lucas Guerra, confirmó que ella continúa reuniéndose con sus amigos hasta el día de hoy.

Ante la pregunta sobre el secreto de su longevidad, Levita respondió apenas con una frase: es gracia de Dios. Esa fe, sumada a una vida construida con comida sin procesar, trabajo compartido y amistades que duraron décadas, convirtió a las tres hermanas en un caso que LongeviQuest decidió documentar con rigor científico.

Cuando el historial familiar de longevidad no garantiza nada

Aunque tres hermanas superaron los 100 años y su madre y su tía también alcanzaron edades avanzadas. Eso no significa que exista un gen específico asociado con la capacidad de vivir más de 100 años. Tener familiares longevos no garantiza llegar a los 100 años con buena salud.

Los investigadores del Proyecto DNA Longevo se proponen estudiar a 500 centenarios para ampliar las comparaciones entre personas que envejecieron de maneras diferentes.

Es decir, incluso dentro de una familia con un historial de longevidad, no todos sus miembros logran el mismo resultado, porque la genética, el ambiente y el estilo de vida se combinan de forma única en cada persona.

¿Cuál es la diferencia entre ser centenario y ser un centenario saludable?

El Proyecto DNA Longevo distingue entre las personas que llegan a edades avanzadas con buena salud e independencia y aquellas que desarrollan fragilidad, enfermedades crónicas o deterioro cognitivo. Esta distinción es crucial porque el objetivo no es solo vivir muchos años, sino vivir con calidad.

Los investigadores estudian qué hace que algunos organismos resistan mejor el envejecimiento, mediante el análisis de factores genéticos y hábitos de vida. En el caso de las tres hermanas, además de su edad excepcional, lo que realmente interesa a los científicos es que mantengan actividades como cocinar. Leer, jugar y reunirse con amigos, así como su autonomía.

El interés científico va más allá del récord

Cuando las tres hermanas fueron reconocidas por Guinness World Records, despertaron interés no solo por batir un récord, sino también porque representan un caso raro para la ciencia del envejecimiento. El Proyecto DNA Longevo, de la Universidad de São Paulo, busca comprender por qué algunas personas llegan a edades avanzadas preservando mejor la salud y las capacidades físicas y cognitivas.

Por ser parientes cercanas con un historial familiar de longevidad, las tres hermanas ofrecen a los científicos una oportunidad excepcional para investigar patrones que podrían compartir.

Además de registrar casos raros de longevidad, el trabajo de validación de LongeviQuest proporciona datos importantes para investigar el envejecimiento humano. Por eso, casos como el de las tres hermanas no son solo curiosidades: sirven de base para que los investigadores comprendan mejor qué combinaciones de factores permiten que algunas personas envejezcan mejor que otras.

Cómo validar científicamente la edad de una persona centenaria

Cuando la historia de las tres hermanas llegó a LongeviQuest a través de una publicación en redes sociales, se inició un proceso riguroso de verificación que sirvió como modelo para confirmar récords de longevidad:

  • Analizar certificados de nacimiento y bautismo de las primeras décadas de vida
  • Revisar certificados de matrimonio y cartillas laborales de períodos intermedios
  • Verificar documentos actuales de identificación
  • Cruzar toda la información para confirmar la coherencia de las fechas de nacimiento
  • Aplicar protocolos internacionales de verificación de edad durante todo el proceso

Los investigadores responsables del análisis en Brasil fueron Iara Souza y Gabriel Ainsworth, quienes siguieron los estándares establecidos por LongeviQuest como socia oficial de Guinness World Records. El proceso no es solo administrativo: proporciona documentación sólida que permite a la comunidad científica confiar en los datos utilizados en investigaciones sobre longevidad.

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