Una iniciativa de conservación en el noreste de Camboya busca devolver a los humedales una especie que estuvo ausente durante décadas. En el santuario de vida silvestre de Siem Pang, el proyecto impulsado por la empresa Rising Phoenix ha permitido reintroducir 80 cocodrilos siameses en distintas etapas desde 2022, con el propósito de establecer una población silvestre capaz de reproducirse y mantenerse a largo plazo.
El trabajo no se limita a liberar animales en un área protegida. También incluye la selección de ejemplares, la recuperación de hábitats adecuados y el seguimiento de los reptiles después de su llegada. Según Rising Phoenix, la iniciativa ya consiguió un resultado significativo: en 2024 se documentó el nacimiento de crías de cocodrilo siamés en el santuario, una señal de que los animales reintroducidos comenzaron a reproducirse en libertad.
Cómo se prepara el regreso de la especie
Antes de trasladar los cocodrilos, el equipo verificó su procedencia mediante pruebas genéticas para confirmar que pertenecieran a la especie Crocodylus siamensis. Este procedimiento es importante porque los criaderos comerciales pueden mantener ejemplares híbridos, lo que representa un riesgo para la conservación de las poblaciones silvestres y su diversidad genética.
El programa también contempló la preparación del entorno. En Siem Pang se acondicionaron zonas húmedas con agua profunda y vegetación apropiada para favorecer la adaptación de los animales y ofrecer condiciones para su reproducción. La iniciativa recibió apoyo del Fondo de Alianzas para Ecosistemas Críticos (CEPF), dentro de un proyecto orientado a establecer una población autosostenible en la región.
El nacimiento de crías marca un avance
En agosto de 2024 se informó del hallazgo de 14 crías en el santuario. El descubrimiento fue relevante porque aportó evidencia de reproducción entre cocodrilos reintroducidos en un hábitat restaurado. Para los responsables del proyecto, conseguir que los animales se reproduzcan en libertad es un paso fundamental para que la población no dependa permanentemente de nuevas liberaciones.
Aun así, el nacimiento de crías no garantiza por sí solo la recuperación de la especie. Es necesario comprobar su supervivencia, el crecimiento de los ejemplares y su capacidad de reproducirse cuando alcancen la madurez. El monitoreo permite evaluar esos resultados e identificar posibles amenazas en el entorno.
Una especie que todavía enfrenta riesgos
El cocodrilo siamés está clasificado como En Peligro Crítico en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Décadas de caza, pérdida de hábitat y captura para el comercio redujeron drásticamente sus poblaciones. Actualmente, Camboya alberga algunos de los principales grupos silvestres que quedan de esta especie en el mundo, aunque siguen fragmentados y expuestos a distintas presiones.
En Siem Pang, las prácticas de pesca insostenibles también representan un peligro. Las redes pueden atrapar a los reptiles e impedirles salir a la superficie para respirar. Por eso, la recuperación depende tanto de las liberaciones como de la protección de los humedales y de la colaboración con las comunidades locales.
El proyecto ofrece una oportunidad para recuperar una población que había desaparecido de la zona. Su éxito a largo plazo dependerá de que los cocodrilos sobrevivan, se reproduzcan y cuenten con un hábitat protegido durante las próximas generaciones.
