El romero (Salvia rosmarinus) y la albahaca (Ocimum basilicum L.) son hierbas aromáticas habituales en los huertos domésticos, pero tienen necesidades de cultivo diferentes.
El primero prefiere suelos bien drenados y riegos moderados, mientras que la segunda necesita una humedad más constante. Por eso, cultivarlos en macetas separadas facilita el cuidado de ambas especies.
Aunque pueden compartir un jardín, mantenerlas en recipientes distintos permite ajustar el riego y el sustrato a sus necesidades sin perjudicar su crecimiento.
Por qué el romero necesita menos agua que la albahaca
Originario de la región mediterránea, el romero se adapta a condiciones cálidas y soleadas. Prefiere suelos ligeros y bien drenados, ya que el exceso de humedad puede favorecer la pudrición de las raíces.
La albahaca, en cambio, necesita un sustrato que conserve cierta humedad sin encharcarse. También requiere buena iluminación y temperaturas cálidas, pero puede resentirse si la tierra permanece seca durante demasiado tiempo.
Si ambas plantas comparten una maceta, resulta más difícil proporcionarles la cantidad de agua adecuada. Separarlas permite evitar tanto el exceso de riego del romero como la falta de humedad de la albahaca.
Dónde plantar el romero para favorecer su crecimiento
El romero necesita al menos seis horas de luz solar directa al día y un suelo que evacue el exceso de agua. Los sustratos arenosos suelen favorecer su desarrollo, mientras que los terrenos compactos pueden retener demasiada humedad.
Una maceta con agujeros de drenaje es una alternativa para controlar el riego. Antes de añadir agua, conviene comprobar que el sustrato esté seco, ya que la frecuencia dependerá de la temperatura y de la exposición al sol.
Cómo cuidar y aprovechar el romero en casa
La poda ligera permite retirar ramas secas y mantener la planta compacta. Es preferible evitar cortes excesivos en las partes más viejas y leñosas.
En la cocina, sus hojas aromáticas sirven para condimentar carnes, papas asadas, panes, salsas y marinadas. Su aroma intenso permite aportar sabor a distintas preparaciones con pequeñas cantidades.
Separar el romero de la albahaca facilita el mantenimiento de ambas plantas, pero no significa que sean incompatibles en todos los jardines. La clave es proporcionar a cada una las condiciones de humedad y drenaje que necesita para crecer saludablemente.


