Cuando se aproxima una tormenta fuerte, tomar algunas precauciones en casa puede ayudar a reducir los daños provocados por el viento, la lluvia intensa y las descargas eléctricas.
Muchas de estas medidas son sencillas y pueden realizarse antes de que empeoren las condiciones meteorológicas.
Limpiar las canaletas antes de que llegue la lluvia
Las canaletas y los desagües deben mantenerse libres de hojas, ramas y otros residuos. Cuando están obstruidos, el agua de lluvia puede acumularse y terminar desbordándose hacia paredes, techos o zonas de la vivienda que normalmente permanecen secas.
Por eso, revisar estos puntos antes de una tormenta puede favorecer el correcto drenaje del agua y disminuir el riesgo de filtraciones. La limpieza debe hacerse con anticipación y sin exponerse a un techo mojado o a condiciones peligrosas.
Fijar objetos que puedan ser arrastrados por el viento
Macetas, muebles de jardín, herramientas, adornos y otros objetos que permanecen en balcones, patios o terrazas pueden convertirse en un riesgo cuando los vientos son fuertes. Siempre que sea posible, conviene guardarlos en un lugar cerrado o asegurarlos correctamente.
Esta medida no solo protege los objetos, sino que también reduce la posibilidad de que sean desplazados y causen daños a personas, ventanas, vehículos u otras estructuras.
Desconectar los aparatos electrónicos
Las tormentas con rayos también pueden provocar sobretensiones capaces de dañar equipos conectados a la red eléctrica. Como medida preventiva, se recomienda desconectar aparatos electrónicos y electrodomésticos cuando sea seguro hacerlo.
Es importante evitar manipular enchufes o cables durante la tormenta, especialmente si hay agua cerca. Además, durante una tormenta eléctrica, lo más seguro es permanecer en un lugar protegido y alejarse de ventanas, puertas y estructuras metálicas.
Preparar la vivienda antes de que llegue una tormenta permite actuar con mayor seguridad y reducir algunos de los daños que pueden provocar las condiciones meteorológicas adversas.
