La canela también puede incorporarse a la limpieza del hogar: mezclada con agua, sirve para limpiar pisos y dejar un aroma característico en el ambiente. El método se ha vuelto popular entre los trucos caseros que utilizan ingredientes fáciles de encontrar en casa.
El cinamaldehído, un compuesto presente en la especia, tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas documentadas. Esto no significa que la mezcla casera reemplace a los desinfectantes específicos cuando la desinfección sea necesaria. El aroma es el beneficio más evidente: la fragancia intensa de la canela ayuda a disimular olores desagradables y genera una sensación de frescura en el espacio.
Otras aplicaciones más allá del aroma
Tradicionalmente, el olor fuerte de la canela se ha asociado con el ahuyentamiento de insectos como hormigas y moscas. Además, en prácticas de bienestar y filosofías como el feng shui, el uso de la especia durante la limpieza se relaciona con una sensación de renovación y purificación del espacio, aunque estos beneficios son más sensoriales que medibles.

Cómo preparar la solución y aplicarla correctamente
La preparación es sencilla y admite canela en rama o molida. Hierva 1 litro de agua con 2 o 3 ramas de canela o 2 cucharadas de canela molida durante aproximadamente 10 a 15 minutos. Apague el fuego y espere a que la mezcla se entibie antes de colarla para eliminar residuos, sobre todo si usa canela molida.
Vierta la infusión en el balde de limpieza y, si lo desea, agregue media taza de vinagre blanco a la mezcla. Antes de aplicar la solución, barra o aspire el piso para quitar polvo y suciedad.
Humedezca el paño o trapero en la mezcla, exprímalo bien para evitar el exceso de agua y páselo por el piso. Deje que la superficie se seque naturalmente. Colar la mezcla es importante porque las partículas de canela pueden permanecer en el líquido y, según el tipo de piso, dejar residuos o incluso provocar rayones.
