La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, señaló que Venezuela «ha iniciado un proceso de transformación democrática» durante su discurso en la ONU. Sin embargo, la oposición venezolana afirmó que esas palabras se deben traducir en hechos concretos.
Durante una entrevista ofrecida a Caraota Digital, el diputado a la Asamblea Nacional 2015, Lawrence Castro, indicó que «es importante que desde la propia conducción interina del Estado se reconozca públicamente la necesidad de una transformación democrática, de reformas estructurales y de un país más libre y reconciliado».
Sin embargo, sostuvo que después de tantos años de deterioro institucional, «los venezolanos necesitamos que esas palabras se traduzcan en hechos concretos. Por ello, considero que este momento exige responsabilidad, prudencia y sentido de Estado».
«Una negociación política no puede limitarse a administrar la crisis. Debe contribuir a construir una solución institucional que permita recuperar la democracia y reconstruir la República», acotó el diputado que forma parte de quienes están apoyando y acompañando las labores de la comisión negociadora de la AN 2015.

A su juicio, si se habla de un proceso «ordenado, institucional y verificable», entonces deben poder comprobarse avances concretos en materia de independencia de los poderes públicos, garantías políticas, Estado de derecho, seguridad jurídica y condiciones para que todos los venezolanos participen en la vida nacional.
«No se trata de sustituir una hegemonía por otra, sino de reconstruir instituciones y reglas válidas para todos, gobierne quien gobierne. Esa será la verdadera prueba de esta transformación», expresó.
LAS ELECCIONES EN VENEZUELA
Delcy Rodríguez afirmó en la ONU que en el país habrá elecciones, aunque no reveló ninguna fecha.
Ante esto Lawrence Castro manifestó que sería «prematuro» establecer una fecha para unas elecciones en el país y más cuando las instituciones venezolanas todavía no han anunciado oficialmente.
«Lo relevante de esa declaración es que se haya reconocido públicamente la necesidad de avanzar hacia unas elecciones y que estas deben contribuir a resolver el conflicto político. Una elección no puede reducirse a fijar una fecha en el calendario. Antes es necesario construir las condiciones que le otorguen legitimidad dentro y fuera del país. Como un árbitro electoral que genere confianza, la actualización del Registro Electoral, la participación de todas las fuerzas políticas que cumplan los requisitos legales, garantías para realizar campaña, auditorías, observación nacional e internacional técnicamente calificada y respeto verificable a los resultados», sentenció.
«Pero debemos ir incluso más allá. Venezuela necesita discutir un sistema electoral que tenga como propósito que la mayor cantidad posible de expresiones políticas de nuestra sociedad puedan verse representadas en las instituciones», consideró.

LAS EXIGENCIAS
Resaltó que la democracia no consiste solamente en reconocer el derecho de las mayorías a gobernar. «También exige garantizar el derecho de las minorías a existir, organizarse, expresarse y estar representadas. Una mayoría electoral no puede convertirse en un instrumento para aplastar políticamente a quienes piensan distinto», dijo.
«Necesitamos instituciones donde mayorías y minorías puedan coexistir, competir democráticamente y eventualmente alternarse en el ejercicio del poder. Esa pluralidad es una de las garantías fundamentales para que Venezuela no vuelva a construir un sistema político hegemónico. También hay un asunto fundamental: los venezolanos que viven fuera del país. Millones de ciudadanos se encuentran hoy en el exterior y debemos establecer mecanismos efectivos para garantizar sus derechos políticos», apuntó.
En ese orden de ideas, afirmó que el objetivo no puede ser organizar simplemente una elección.
«Debemos lograr que ese proceso permita a los venezolanos decidir democráticamente su futuro y que todos los actores tengan la certeza de que existen reglas claras y respetadas. Si alcanzamos esas condiciones, la elección puede convertirse en un instrumento de reconciliación y estabilización nacional, en lugar de generar una nueva crisis», manifestó.
EL REGRESO DE MCM
Lawrence Castro señaló que la líder opositora María Corina Machado «es venezolana y tiene derecho a regresar a Venezuela».
Destacó que ella «es una dirigente que representa a un sector significativo de la sociedad venezolana». En ese sentido, sostuvo que «una transición democrática orientada a la reconciliación no puede construirse mediante nuevas exclusiones».
«Sobre las razones concretas que han impedido cada uno de sus intentos de regreso, prefiero no especular. Existen distintas informaciones y versiones públicamente conocidas, y sería irresponsable presentar alguna de ellas como un hecho demostrado sin contar con todos los elementos. Sin embargo, hay una contradicción que debe resolverse. Si se pretende iniciar una nueva etapa política basada en la participación, el diálogo y la reconciliación, los dirigentes políticos venezolanos deben poder ejercer sus derechos dentro del país con las garantías correspondientes», expresó.
Asimismo, apuntó que esto no puede aplicarse únicamente a María Corina Machado. «Debe convertirse en una regla general para todos los sectores políticos», dijo.

Castro expresó que es evidente que Washington tiene una importante capacidad de interlocución e incidencia en el proceso venezolano. «Esa influencia debería contribuir a generar garantías para una solución democrática, institucional y pacífica. Pero hay un principio que debemos preservar: la solución definitiva debe pertenecer a los venezolanos», comentó.
«La comunidad internacional puede acompañar, facilitar, verificar acuerdos y ayudar a construir garantías. Sin embargo, las instituciones que debemos reconstruir serán venezolanas y la decisión sobre nuestro futuro corresponde, en última instancia, a los ciudadanos venezolanos. Por esa razón, todos debemos involucrarnos y asumir la responsabilidad de contribuir a que los acuerdos se materialicen de manera sólida, en los tiempos que permitan una participación amplia y efectiva de la sociedad venezolana para decidir sobre su futuro», agregó.
Castro señaló que quienes contribuyen al proceso de negociación tienen una responsabilidad adicional: «Procurar que este momento no termine simplemente en un nuevo acuerdo entre pocos, sino que abra las puertas a una República en la que puedan coexistir democráticamente quienes hoy piensan distinto».
«Para mí, entrar en una nueva era política significa avanzar hacia la restitución de la República: recuperar instituciones que funcionen, garantizar la libertad de los ciudadanos, restablecer el orden democrático y crear las condiciones para que Venezuela vuelva a ser un país próspero. Esa es la transformación que finalmente tendrá que poder sentir cada venezolano en su vida», aseveró.
