Esta semana representantes de la energética estadounidense ExxonMobil Holdings Corp. mantuvieron conversaciones con el gobierno de Venezuela sobre su posible regreso al país. El gigante petrolero de Texas estudia la posibilidad de seguir los pasos de sus rivales estadounidenses y volver al país que alberga las mayores reservas de crudos del mundo.
Según fuentes familiarizadas con el tema, varios ejecutivos viajaron a Caracas el martes por la noche para mantener negociaciones con el objetivo de asegurarse el acceso a varios yacimientos ricos en petróleo pesado.
Aunque las conversaciones llevan meses en marcha, ExxonMobil está actuando con cautela ya que sus ejecutivos se plantean invertir en un país en el que sus activos fueron nacionalizados en dos ocasiones desde la década de 1970, según indicaron fuentes que solicitaron mantener el anonimato debido al carácter privado de las conversaciones.
La empresa estaría interesada en recuperar el control de dos yacimientos gigantes que anteriormente poseían la Faja Petrolífera del Orinoco: Petrovictoria y Petromonagas, los cuales fueron nacionalizados a mediados de la década de 2000, según indicaron las fuentes.
La empresa también desea asegurarse los derechos sobre otros dos yacimientos situados en el Bloque Carabobo, añadieron.
El regreso de ExxonMobil a Venezuela supondría un paso importante en el esfuerzo del presidente Donald Trump para reactivar el sector petrolero del país tras la incursión militar en Caracas en enero pasado.
La energética aportaría un capital y unos conocimientos técnicos significativos para reconstruir una infraestructura muy deteriorada a tiempo que transmitiría una mayor confianza en el clima de inversiones de Venezuela. El portavoz de ExxonMobil declinó hacer comentarios.
Las conversaciones entre ExxonMobil y las autoridades de Caracas se producen en un momento en que la administración Trump está presionando para que las empresas energéticas estadounidenses alcancen acuerdos con Venezuela con el fin de reactivar la producción.
El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, calificó en enero Venezuela como un país no apto para la inversión para disgusto de Trump. Woods añadió, sin embargo, que el país tenía el potencial de crear condiciones adecuadas para la inversión con la ayuda de Washington. Aún persisten importantes retos.
Actualmente ExxonMobil no opera ningún yacimiento petrolífero en el país, lo que significa que cualquier nueva inversión requeriría un capital considerable, reseña Bloomberg Línea.
