La referencia cambiaria que golpea el bolsillo de los venezolanos

La inflación que sacude a Venezuela complica el día a día de Andreina Castillo, una madre de dos hijos, quien cada semana debe ajustar su presupuesto para cubrir alimentos, transporte y otros gastos esenciales, mientras observa con preocupación cómo sus ingresos pierden poder de compra frente al encarecimiento de los productos.

Los 30 dólares semanales que recibe de sueldo ya no le alcanzan para comprar la misma cantidad de alimentos que logró adquirir la semana anterior como consecuencia del incremento permanente en el valor de algunos productos, cuyo precio empieza a establecerse según las cotizaciones realizadas en la tasa euro.

Cada vez más empresas y comercios formales e informales usan la tasa de la moneda europea fijada por el Banco Central de Venezuela (BCV) para indicar sus precios y así obtener más bolívares por el mismo producto.

Actualmente, la divisa europea ha desplazado la referencia del dólar para pagar bienes y servicios, situación que afecta considerablemente el bolsillo de los venezolanos, quienes en su mayoría perciben su sueldo en bolívares.

Este cambio disminuye el ingreso de los trabajadores de manera considerable tras pagar los productos con el referente del euro, que abrió este lunes 14 de septiembre en 977,87, lo que representa 135 bolívares por encima de la divisa norteamericana, que cotiza en 842,20 bolívares por dólar.

Incongruencia en el tipo de cambio

El bolívar se ha devaluado aproximadamente un 29,67% frente al euro en el transcurso de los últimos tres meses de 2026, pasando de cotizarse alrededor de los 687,70 bs, a una tasa oficial actual de 977,87 bs, por euro, lo que implica que el costo de adquirir un euro en bolívares aumentó más del 42%.

Esta aceleración refleja la constante presión inflacionaria y cambiaria que vive el país, donde la moneda ha perdido terreno de forma marcada frente a las principales divisas internacionales en lo que va del año.

Es demasiado difícil poder rendir el dinero con esta situación. Llegas a un sitio y si vas a comprar algo de 5$ en transferencia, te dicen que son 5 dólares a tasa euro. Es una situación que te obliga a economizar lo más que se pueda para estirar el presupuesto”, señala Castillo.

El economista José Guerra alerta sobre una fuerte incongruencia en la fijación del tipo de cambio oficial en Venezuela, tras señalar que el reciente salto del euro en bolívares no coincide con el comportamiento del mercado internacional.

El exdiputado critica que “nadie sabe cómo se obtiene” el valor publicado por el ente emisor, sugiriendo que la tasa oficial responde a fórmulas arbitrarias como la triangulación forzada del “euro-dólar” y no a los fundamentos reales de la oferta y la demanda.

Guerra advierte que esta brecha artificial profundiza la devaluación diaria del bolívar y distorsiona el marcaje de precios en los comercios, lo que termina pulverizando los salarios reales de los ciudadanos.

Ahora hay un invento que es llamado Euro BCV. Euro dólar. Eurodólar es una contradicción en los términos. O es el euro o es el dólar pues son dos monedas distintas. Y ahora están devaluando más el euro que el dólar. Inexplicablemente. En medio de un boom petrolero.”, cuestiona.

Entre sus propuestas, el economista pide estabilizar la tasa de cambio, modificar la política monetaria, detener la emisión de dinero asociada a operaciones con Pdvsa y buscar acuerdos con organismos financieros internacionales para ampliar el financiamiento.
Además, también exige mayor transparencia en la información económica, exhortando a las autoridades a publicar las cifras. “Si se sigue devaluando todos los días, habrá inflación todos los días”, advierte.

Eso es precisamente lo que reclama la mujer de 33 años, quien siente que a diario tiene que escalar montañas que crecen a medida que avanza. “Me genera mucha angustia”, reconoce.

Euro, oro y criptomonedas

Ante la brecha existente del euro frente al dólar y la posibilidad de que continúe ampliándose la diferencia entre ambas monedas, el economista Daniel Lahoud, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) exhorta a los venezolanos diversificar sus mecanismos de ahorro y considerar activos como euros, oro y criptomonedas.

En una entrevista televisiva, Lahoud detalla que la recompra de bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos de entre 10 y 15 años generó mayor liquidez en el sistema financiero norteamericano y tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales.

En este sentido, indica que el movimiento provocó un aumento en el precio de estos bonos y una disminución de sus rendimientos, afectando posteriormente a distintos mercados de activos.

Lo primero que pasó fue que el euro se revaluó con respecto al dólar. Este comportamiento ayuda a entender el incremento registrado recientemente en la cotización de la moneda europea», resalta.

¿Medida defensiva frente a la inflación?

Castillo, quien trabaja como un puesto de comida rápida como camarera, piensa que detrás del comportamiento cambiario en Venezuela hay un componente importante de especulación.

Gustavo Machado, investigador del Departamento de Estudios Macroeconómicos y del Desarrollo de la Universidad del Zulia, considera que el uso creciente del euro como referencia para fijar precios en Venezuela no responde principalmente a una estrategia especulativa, sino a una medida defensiva de las empresas frente a la inflación y la pérdida de valor del bolívar.

Machado advierte que esta práctica termina profundizando la desigualdad, porque los precios se ajustan tomando como referencia una moneda fuerte mientras buena parte de los trabajadores mantiene sus ingresos en bolívares.

El experto sostiene que el problema de fondo no es cuál moneda se utiliza como referencia, sino la necesidad de controlar la inflación mediante dos vías.

Se debe ordenar las cuentas públicas para evitar que el Banco Central financie el gasto estatal e impulsar la incorporación de tecnología al aparato productivo para reducir costos y aumentar la competitividad», afirma.

Según Machado, el euro se ha convertido en un mecanismo de protección frente a la inflación, pero si no se corrigen las causas del deterioro del bolívar, esta práctica seguirá trasladando el costo del ajuste a los consumidores y especialmente a quienes perciben sus ingresos en bolívares.

Impulsado por el Gobierno interino

“¿Pero por qué el euro si en todo caso es el dólar la moneda adoptada en Venezuela para enfrentar la crisis?”, cuestiona la madre zuliana, de 33 años.

Aldo Contreras, especialista en Finanzas, explica que el uso de la tasa euro como referencia para establecer multas, aranceles y posteriormente precios comerciales surgió como una respuesta a la desaparición del petro y fue impulsado inicialmente por el propio Estado venezolano.

Contreras señala que las empresas adoptaron posteriormente esta referencia porque el euro suele ubicarse por encima del tipo de cambio del dólar, lo que les permite protegerse frente a la devaluación del bolívar y obtener más bolívares por sus productos, especialmente en una economía con una alta dependencia de las importaciones y una dolarización de facto.

Esta práctica responde a la necesidad de los comercios de preservar su capacidad de reposición, ya que muchos de los bienes que se consumen en Venezuela son importados y deben pagarse en divisas», detalla.

El economista destaca que la popularidad de esta referencia responde a la escasez de divisas, la elevada inflación y las distorsiones del mercado cambiario, que han generado múltiples referencias para determinar el valor de los bienes y servicios.

Asimismo, asegura que el uso de la tasa euro no debe interpretarse como una herramienta de especulación, sino como una estrategia de los comerciantes para proteger sus posiciones en divisas frente a la devaluación del bolívar y la brecha cambiaria.

Para Andreína Castillo los ingresos se atomizan de forma creciente.

Contreras sostiene que la solución es avanzar hacia una unificación del tipo de cambio, eliminación de los controles cambiarios y que el Estado apueste por una política monetaria adecuada por parte del BCV para reducir la incertidumbre y evitar que comerciantes y consumidores tengan que protegerse constantemente de la devaluación.

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