Venezuela también es rica en agua: 81% de los hogares no recibe suministro continuo

Venezuela figura entre los países con mayores reservas de agua dulce, pero la mayoría de los hogares enfrenta interrupciones en el servicio. La Encovi 2025 señala que solo 19% de la población recibe agua de forma diaria y continua, mientras persisten fallas en los sistemas de distribución. El deterioro de la infraestructura, la falta de mantenimiento y el alto costo de las cisternas profundizan las dificultades para acceder al servicio

Venezuela cuenta con una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, pero esa abundancia contrasta con las dificultades que enfrentan millones de ciudadanos para recibir el servicio de manera regular.

De acuerdo con datos citados de Provea, el país ocupa el noveno lugar mundial en reservas de agua dulce, solo por detrás de Brasil, Rusia, Canadá, China, Indonesia, Estados Unidos, Bangladesh y la India.

El territorio venezolano, con una extensión de 916.445 kilómetros cuadrados, cuenta además con cerca de un millar de ríos y reservas de aguas subterráneas. Sin embargo, la disponibilidad del recurso no se traduce en un suministro constante para la población.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025, presentada en mayo de 2026 por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señala que, aunque 78% de las viviendas tiene conexión formal a tuberías, solo 19% recibe agua diariamente y de manera continua.

Esto significa que la mayoría de los hogares debe afrontar interrupciones o recurrir a fuentes alternativas para cubrir sus necesidades básicas.

Infraestructura deteriorada

El problema, según los datos citados en el reporte, está relacionado principalmente con el deterioro de la infraestructura y la falta de mantenimiento de los sistemas de distribución.

Venezuela habría pasado de contar, alrededor del año 2000, con una capacidad para producir y distribuir 160.000 litros de agua por segundo a unos 55.000 litros por segundo actualmente, lo que representa una reducción de 65,6%.

Un informe de Monitor Ciudad señala además que solo se ejecutó 34,2% de los 6.426 millones de dólares aprobados entre 2002 y 2015 para planes y mejoras de Hidrocapital.

El deterioro también se refleja en otros indicadores: el reporte señala una caída de 85,7% en la cantidad de agua distribuida, un déficit operativo de 99,3% en plantas de potabilización y una disminución de 74% en la recolección de aguas servidas.

A esto se suma que las pérdidas de agua por fugas alcanzarían 62%, por encima del promedio de 42% registrado en América Latina.

Sistemas de abastecimiento como el Acueducto Regional del Centro y los sistemas Tuy I, II y III también presentan limitaciones operativas, según los datos citados en el informe.

El agua como gasto adicional

La frecuencia del suministro varía considerablemente entre los hogares. Según la Encovi 2025, 10% recibe agua diariamente, pero de forma intermitente; 60% la recibe varios días a la semana y 11% solo una vez por semana.

El mismo reporte indica que 22% de los hogares no tendría acceso a un acueducto y debe recurrir a alternativas como pozos, camiones cisterna o agua de lluvia.

Ante las fallas del servicio público, la compra de agua mediante cisternas se ha convertido en una alternativa para numerosas familias. El costo puede variar según la zona, la disponibilidad y la urgencia del servicio, lo que representa un gasto adicional para los hogares.

De esta manera, la situación del agua en Venezuela evidencia una paradoja: un país con abundantes recursos hídricos enfrenta dificultades para garantizar un suministro continuo a buena parte de su población, debido a las deficiencias acumuladas en sus sistemas de captación, potabilización y distribución.

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