Keanu Reeves: los secretos de su entrenamiento y su dieta diaria

Keanu Reeves celebra este miércoles sus 62 años. Desde hace tiempo, el actor reconocido mundialmente por sus icónicos papeles protagónicos en películas de acción y ciencia ficción sostiene una preparación física y alimentaria orientada a conservar resistencia, velocidad, estabilidad y recuperación, con un método de bajo impacto que busca reducir el riesgo de lesión y mantener la exigencia del rodaje durante meses.

Tal como precisó tiempo atrás en una entrevista con Men’s Health, el esquema se apoya en cinco días de trabajo diferenciados, varias comidas repartidas a lo largo de la jornada y una lógica funcional antes que estética. La rutina no apunta a ganar gran volumen muscular, sino a sostener rendimiento en escenas de lucha y acrobacias.

La rutina semanal combina artes marciales mixtas, pliometría, fuerza, estabilidad y resistencia (REUTERS/Jakub Porzycki)La rutina semanal combina artes marciales mixtas, pliometría, fuerza, estabilidad y resistencia (REUTERS/Jakub Porzycki)

Ese enfoque aparece con claridad en la preparación para franquicias como Matrix John Wick. En el primer caso, el personaje de Neo no exigía una musculatura especialmente desarrollada, pero sí meses de entrenamiento en disciplinas de combate para ejecutar con precisión las secuencias coreografiadas.

La rutina semanal se centra en combate, potencia, fuerza y resistencia

La preparación atribuida al actor reserva el lunes y el jueves para sesiones de artes marciales mixtas. Cada una empieza con 10 minutos de ejercicios HIIT como entrada en calor y continúa con cerca de dos horas de trabajo en pareja, tanto en suelo como de pie.

La dieta diaria atribuida a Keanu Reeves se organiza en comidas pequeñas y medianas para evitar largos períodos sin comer. (REUTERS/Mario Anzuoni)La dieta diaria atribuida a Keanu Reeves se organiza en comidas pequeñas y medianas para evitar largos períodos sin comer. (REUTERS/Mario Anzuoni)

Ese bloque cumple dos funciones: aportar técnica de combate para escenas complejas y mejorar coordinación, reflejos y capacidad aeróbica. De acuerdo con declaraciones del entrenador Patrick Murphy, la preparación para John Wick incluyó horas de entrenamiento diario durante entre cinco y seis meses.

Murphy, que trabajó con Reeves durante 25 años, aplicó un método de alto volumen y bajo impacto, con pausas breves y muchas repeticiones. La meta no era construir un físico voluminoso, sino preservar articulaciones, evitar sobrecargas y mantener un rendimiento funcional.

Los martes estaban dedicados a la pliometría, con ejercicios como saltos al cajón, saltos con banda, flexiones explosivas y pases de pecho con pelota medicinal. La rutina mencionada incluye tres series de seis a ocho repeticiones por ejercicio para mejorar potencia, cambios de ritmo y reacción rápida.

El miércoles aparecía un bloque de fuerza y acondicionamiento con prioridad en la estabilidad y el control corporal. Allí se incluyen elevaciones frontales isométricas con banda, estocadas inversas con remo, balanceos de piernas, trabajo sobre una sola pierna, press de suelo con mancuernas y sentadillas unilaterales.

Cuencos y platos con huevos cocidos, salmón, espinacas, semillas de calabaza, frutos secos, legumbres y pechuga de pollo sobre una mesa de madera.La alimentación diaria distribuye cinco comidas para mantener la energía y controlar el hambre (Imagen Ilustrativa Infobae)

La semana terminaba el viernes con trabajo de resistencia: dominadas, sentadillas con peso corporal, zancadas y planchas. En este último ejercicio, la guía citada plantea series de entre uno y tres minutos, con descansos de un minuto entre cada una.

La alimentación se reparte en cinco comidas con proteína, carbohidratos y fibra

La dieta diaria atribuida a Keanu Reeves se organiza en comidas pequeñas y medianas para evitar largos períodos sin comer, controlar el hambre y reducir antojos de ultraprocesados. La base incluye pollo, ternera, cordero, pescado, tofu, avena, pasta, arroz integral, frutas y verduras.

El menú está dividido en cinco comidas. La primera reúne un bol de cereales mixtos, una tostada integral con un tercio de aguacate y un plátano; la segunda suma tortitas de arroz con mantequilla de cacahuete.

La rutina semanal combina artes marciales mixtas, pliometría, fuerza, estabilidad y resistencia. (REUTERS/ David Swanson)La rutina semanal combina artes marciales mixtas, pliometría, fuerza, estabilidad y resistencia. (REUTERS/ David Swanson)

La tercera comida incorpora 200 gramos de atún o pollo con ensalada griega o una taza de verduras al vapor. Más tarde aparece una porción pequeña de ensalada de frutas.

La cena se compone de 225 gramos de filete u otra carne magra, 200 gramos de arroz integral y pimientos asados. En ciertos contextos de rodaje también podía permitirse un filete la noche anterior a una secuencia de lucha exigente.

El plan alimentario no es una dieta extrema ni un esquema de restricción grave. Además, la lógica consistía en usar los carbohidratos para sostener energía, la proteína para favorecer recuperación y mantenimiento muscular, y la fibra para el equilibrio general de la alimentación. También existe un margen de flexibilidad. Reeves se permitía un capricho semanal siempre que ese consumo se mantuviera dentro de sus requerimientos diarios.

Así, más que perseguir una transformación estética, Reeves consolidó con los años una preparación pensada para durar. En un género donde la exigencia física suele ser determinante, su método combina disciplina, bajo impacto y continuidad para seguir respondiendo a escenas de alta intensidad incluso pasada la barrera de los 60.

por INFOBAE

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