La defensa de Nicolás Maduro acudirá este miércoles ante un tribunal federal de Nueva York para intentar frenar el proceso penal que enfrenta en Estados Unidos, mediante argumentos relacionados con su presunta inmunidad como jefe de Estado, según informó Reuters.
Maduro, de 63 años, se declaró no culpable de los cargos por narcotráfico y otros delitos que enfrenta en territorio estadounidense. Su abogado, Barry Pollack, ha sostenido que el exmandatario debería gozar de inmunidad de procesamiento como jefe de un Estado soberano.
La defensa también cuestionará las circunstancias de la captura de Maduro durante una operación militar estadounidense realizada el pasado 3 de enero en Venezuela.
Precedentes complican estrategia de la defensa
El caso será evaluado por el juez federal de Manhattan Alvin Hellerstein, en un proceso que, según expertos consultados por Reuters, presenta importantes obstáculos para los argumentos de la defensa.
Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente de Venezuela desde 2019, un elemento que podría resultar determinante para establecer si puede invocar inmunidad como jefe de Estado.
Expertos en derecho internacional y defensa penal señalaron a Reuters que los tribunales estadounidenses han sido tradicionalmente reacios a aceptar argumentos de inmunidad en procesos penales contra líderes extranjeros cuando el Poder Ejecutivo estadounidense no los reconoce como gobernantes legítimos.
Uno de los precedentes citados es el del exdictador panameño Manuel Noriega, quien intentó invocar inmunidad después de ser capturado por fuerzas estadounidenses y trasladado a Miami para enfrentar cargos por narcotráfico.
La defensa también cuestionará su captura
Los abogados de Maduro podrían argumentar que el proceso debe ser desestimado debido a que su captura habría incumplido el tratado de extradición entre Estados Unidos y Venezuela.
Sin embargo, los tribunales estadounidenses han establecido durante décadas que la forma en que un acusado es llevado a territorio estadounidense no necesariamente impide que sea procesado.
Este principio, conocido como “male captus, bene detentus”, sostiene que una persona puede ser procesada aunque su captura haya sido realizada de manera irregular.
La doctrina fue respaldada por la Corte Suprema de Estados Unidos en distintos casos, incluido uno relacionado con un médico mexicano acusado de delitos vinculados con un cartel de drogas, quien fue secuestrado y trasladado a territorio estadounidense.
Reuters señala que el Departamento de Justicia también citó estos precedentes en un memorando enviado en diciembre de 2025 al Consejo de Seguridad Nacional de la administración Trump.
Ahora corresponderá al juez Hellerstein determinar si los argumentos presentados por la defensa de Maduro son suficientes para desestimar los cargos o si el proceso penal continuará en Estados Unidos.
