La empresa petrolera venezolana NABEP dirigida por el empresario Alejandro Betancourt planea enviar más de 50 plataformas de perforación a ese país latinoamericano en los próximos años, una iniciativa a gran escala destinada a impulsar la anémica producción de crudo del país.
North American Blue Energy Partners (NABEP), la empresa de Betancourt que recientemente recibió el respaldo de la administración de Trump, tiene como objetivo trasladar seis plataformas de perforación a sus yacimientos petroleros venezolanos para finales de 2026, según un documento interno al que tuvo acceso The Wall Street Journal.
Durante el próximo año planea desplegar 12 plataformas más y, a partir de 2028, dos plataformas adicionales por mes. Se espera que el total llegue finalmente a 52.
La petrolera estadounidense North American Blue Energy Partners se hará cargo de algunos yacimientos petrolíferos que antes controlaban varias empresas chinas y una rusa, según informaron dos funcionarios estadounidenses a Reuters el lunes.
Esta adquisición forma parte de un amplio acuerdo de producción petrolera que el presidente Donald Trump anunció con Venezuela, añadieron.
Expertos legales y ejecutivos de la industria petrolera han expresado su preocupación sobre si la transacción es legal según la Constitución de Venezuela y si el plan sobreviviría a los cambios políticos tanto en Venezuela como en Estados Unidos.
Según el plan de Trump, Estados Unidos adquiriría una participación directa en NABEP, que planea desarrollar 17 yacimientos petroleros venezolanos que albergan unos 65.000 millones de barriles de petróleo, es decir, una quinta parte de las reservas del país.
NABEP tiene como objetivo operar muchos de sus yacimientos de manera independiente, según fuentes familiarizadas con el asunto.
NABEP será solo superada por Saudi Aramco en reservas probadas
Un portavoz de la empresa dijo que NABEP no hace comentarios sobre asuntos comerciales.
Funcionarios estadounidenses han señalado que la empresa, respaldada por el gobierno de EEUU, sería la segunda mayor titular corporativa de reservas probadas después de Saudi Aramco.
Venezuela, que cuenta con algunas de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, ha visto cómo su producción se ha reducido durante la última década hasta en alrededor de 1.2 millones de barriles diarios.
Las estimaciones sobre el número de plataformas de perforación activas varían ampliamente: desde dos hasta dos docenas.
En cualquier caso, el total dista mucho de las 220 plataformas que estaban activas en 2014, cuando el país extraía alrededor de 2.5 millones de barriles de petróleo por día, según indicaron los analistas.
Los documentos muestran que NABEP ha adquirido 23 nuevas plataformas de perforación de los contratistas estadounidenses Helmerich & Payne, Precision Drilling y Patterson-UTI Energy.
Tiene planes de contar con unas 30 plataformas de reacondicionamiento, que ayudan a mantener, reparar y aumentar la producción de los pozos petroleros existentes. Muchas de esas estructuras se encuentran actualmente en construcción.
La empresa está financiando la campaña de perforación por sus propios medios, con el flujo de efectivo proveniente de su producción petrolera, según indicaron fuentes familiarizadas con el tema.
NABEP extrae 200 000 barriles de petróleo al día y es el segundo mayor productor privado de Venezuela, solo por detrás de Chevron, según la nota del WSJ.
Esta empresa era propiedad del magnate petrolero estadounidense Harry Sargeant y ahora está controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt.
El acuerdo con la administración de Trump podría ayudar a esta empresa a superar la producción del gigante petrolero estadounidense en Venezuela en unos años, según indicaron las fuentes. C
Chevron, la única gran empresa petrolera estadounidense que opera en Venezuela, produce actualmente casi 300,000 barriles al día en ese país.
El desplazamiento de China
Cinco de los 14 yacimientos que ahora gestionará NABEP habían sido operados por empresas chinas bajo un modelo promovido por el depuesto presidente Nicolás Maduro, mientras que uno fue operado previamente por una empresa rusa, indicaron los funcionarios.
Dos de los proyectos han sido operados por China Concord Resources, sancionada por Estados Unidos en 2019 por actividades relacionadas con Irán. Otro proyecto fue operado por Sinopec y otro por China National Petroleum Corp, señalaron los funcionarios.
«No solo estamos abriendo nuevas oportunidades para que el gobierno y los operadores estadounidenses se beneficien, sino que también estamos abriendo Estados Unidos como mercado para este petróleo que antes se enviaba a China», afirmó una fuente a Reuters.

