Estados Unidos deportó a Venezuela a Rafael José Quero Silva, excoronel de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), señalado de haber participado en la detención y «tortura» de disidentes políticos durante el entonces Gobierno de Nicolás Maduro.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) informó en un comunicado publicado en su portal web que Quero Silva fue deportado el pasado 18 de agosto.
El organismo indicó que el exmilitar, al que calificó como «inmigrante ilegal», había sido detenido el 27 de febrero de 2025 en Miramar. Según ICE, ingresó a Estados Unidos el 20 de junio de 2016 por el Aeropuerto Internacional de Miami, pero permaneció en el país más allá de las condiciones establecidas para su admisión.
«Los agentes del ICE siguen deportando a violadores de derechos humanos a sus países de origen», afirmó Matthew Elliston, director de la oficina de campo de ERO en Miami.
El funcionario señaló que el procedimiento fue resultado del trabajo conjunto de ICE Miami, la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Miami, el FBI y el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra.
«Estamos comprometidos con la seguridad pública y la seguridad nacional, y con garantizar que Estados Unidos no se convierta en un refugio seguro para personas que participaron en persecución, tortura u otros abusos graves contra los derechos humanos», agregó.
Por su parte, José R. Figueroa, agente especial a cargo de HSI Miami, aseguró que la agencia mantiene su compromiso de colaborar con sus socios «encargados de hacer cumplir la ley para identificar, investigar y exigir responsabilidades a los violadores de derechos humanos que buscan refugio en Estados Unidos».
«Este caso refleja nuestro firme compromiso de proteger la integridad de nuestro sistema de inmigración y garantizar que quienes participaron en actos de persecución o tortura no puedan eludir la justicia», afirmó.
ICE indicó que, antes de llegar a Estados Unidos, Quero Silva se desempeñó como coronel de la GNB y estuvo al frente del Destacamento 47, con sede en Barquisimeto, estado Lara.
De acuerdo con el organismo estadounidense, durante su permanencia en ese cargo estuvo involucrado en el «uso excesivo de la fuerza», así como en la detención y «tortura» de manifestantes contrarios al entonces Gobierno de Maduro por parte de efectivos bajo su mando.
ICE afirmó que informes sobre el caso señalan que, en 2013, Quero Silva habría supervisado directamente la «tortura» de al menos 74 manifestantes.
Según esos reportes, las personas permanecieron bajo custodia del Destacamento 47 y fueron sometidas a «descargas eléctricas, golpes con porras y botellas de agua congelada, amenazas de violación y otros abusos físicos, psicológicos y sexuales».
ICE señaló que, desde 2003, ha detenido a más de 520 personas por presuntas violaciones de derechos humanos bajo distintas leyes penales y migratorias.
Durante ese mismo período, aseguró haber obtenido órdenes de deportación y expulsado de Estados Unidos a 1.178 personas consideradas responsables o sospechosas de violaciones de derechos humanos, mientras que otras 208 salieron del país con asistencia de las autoridades.
Asimismo, indicó que el Centro para la Detención de Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra ha emitido más de 80.000 alertas destinadas a identificar a posibles responsables de abusos contra los derechos humanos y ha impedido el ingreso a Estados Unidos de más de 415 personas señaladas como violadores de DD. HH. o sospechosas de crímenes de guerra.
