Murió Romina Rivera: La niña violinista que actuó en la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles

El Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo Portuguesa, confirmó la noticia por sus redes sociales y recordó a la menor por su trayectoria musical

Romina Valeria Rivera Cruz, niña violinista venezolana que participó en el acto de canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles en el Vaticano, falleció a los 10 años.

El Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo Portuguesa, confirmó la noticia por sus redes sociales y recordó a la menor por su trayectoria musical.

«Recordaremos siempre tu sonrisa, tu amor por el arte y tu brillante talento que te llevó a formar parte de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y de la Sinfónica Regional de Portuguesa «José Antonio Páez», tras haberte formado desde temprana edad en el Núcleo Acarigua-Araure», señaló la institución.

El núcleo también expresó su pesar por la pérdida de la niña y envió sus condolencias a sus familiares, amigos, profesores y compañeros de orquesta.

«Es muy duro perder a uno de los nuestros, pedimos al Todopoderoso que te reciba en sus brazos. Tu música y sensibilidad resonarán siempre en cada rincón de nuestros núcleos y en los corazones de quienes tuvimos el privilegio de verte crecer y tocar con el alma», concluyó.

La Escuela Parroquial Nuestra Señora de El Pilar, donde Rivera Cruz cursaba quinto grado, también publicó un mensaje de condolencias tras su fallecimiento y destacó el recuerdo que dejó entre quienes la conocieron.

«En estos momentos de indescriptible dolor, expresamos nuestras más sinceras y sentidas palabras de condolencia a sus padres, familiares, compañeros de clase y docentes. Que Dios les conceda la fortaleza necesaria para afrontar tan irreparable pérdida y llene de paz sus corazones. Descansa en paz, dulce Romina. Tu luz y recuerdo permanecerán siempre en las aulas y en el corazón de quienes te conocieron», expresaron.

De acuerdo con el medio regional Portuguesa Reporta, Rivera Cruz tenía 10 años y desde temprana edad destacó como intérprete de violín.

La menor integraba la fila de violines de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Acarigua-Araure, la Sinfónica de la Juventud Portugueseña José Antonio Páez y la Orquesta Infantil de Venezuela, agrupación a la que ingresó mediante concurso y por mérito, según explicó Raquel Castillo, directora regional de Portuguesa, citada por el medio.

A los nueve años, Rivera Cruz formó parte de la delegación de músicos venezolanos que viajó a Roma, Italia, con motivo de la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles.

«En ese concierto, Romina tocó el solo de violín de la obra “Danzón”, del compositor Arturo Márquez. Era una niña muy disciplinada, estudiosa, talentosa, feliz», dijo Castillo.

Señaló que, pese a atravesar una «enfermedad grave», se convirtió en un ejemplo de «valentía, alegría, amor por la música y, sobre todo, amor por la vida».

Juan Beneditto, profesor de Lenguaje Musical de Rivera Cruz y acompañante de su familia durante estos momentos, también expresó su pesar por la muerte de la niña.

El docente recordó especialmente una conversación que mantuvo con ella cuando tenía seis años y destacó la madurez que mostraba pese a su corta edad.

«Sabía que podía morir en cualquier momento, por eso vivía solo el hoy. Era totalmente espontánea, estaba consciente de que la vida era un regalo. Era inteligente, activa, encantadora. Siempre estuvo rodeada de amor. ¡Era un ángel que nos robó el corazón!», manifestó.

 

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