Linda Loaiza, abogada y activista de derechos humanos, reveló que al día de hoy no ha recibido justicia por su caso, a pesar de que han pasado 25 años desde que la secuestraron y sufrió torturas y violencia sexual por cuatro meses.
En julio se emitió una orden de aprehensión emitida contra «El Monstruo de Los Palos Grandes», sin embargo, hasta ahora sigue en libertad.
«Hasta el momento no ha habido justicia verdadera y siguen habiendo retrasos. Desde el 9 de julio que se emitió una orden de aprehensión contra el ciudadano Luis Carrera Almoina no había sido enviado a las instituciones correspondientes para que este señor sea buscado y capturado», comentó.
«Apenas este jueves, 13 de agosto, la división de captura recibió el trámite. Es decir, en todo este tiempo la orden estaba emitida y engavetada», explicó.
En este sentido, destacó la ineficiencia del sistema judicial desde hace 25 años. «Él es una amenaza para las mujeres, niñas y adolescentes en el país. Desde el 2001 se conocen otras víctimas que ha tenido. El sistema de justicia no ha garantizado los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes, al tener a una persona con estas características que puedan causarle daños a otras».
«El hecho de que no sancionen este tipo de delitos promueve, facilita y permite que siga ocurriendo ese daño en la sociedad», agregó.
En esta línea, resaltó especialmente su caso. «Este señor tiene una conducta y un patrón abalado por su padre y por toda su camarada de amigos».
«Mi llamado es para que las autoridades competentes hagan la búsqueda y captura de este sujeto y lo sancionen por los delitos que realmente cometió y no sigan dándole beneficios, ofreciéndole a las mujeres una migaja de justicia como lo ha hecho este sistema», concluyó.
EL CASO DE LINDA LOAIZA
En marzo de 2001, cuando tenía 18 años y acababa de mudarse a Caracas para estudiar, fue secuestrada durante casi cuatro meses por Luis Carrera Almoina, conocido por los medios como «El Monstruo de Los Palos Grandes».
Durante su cautiverio sufrió brutales torturas físicas y psicológicas que requirieron más de 15 intervenciones quirúrgicas y una larga reconstrucción médica.
Cuando su familia intentó denunciar su desaparición, las autoridades desestimaron la alerta catalogándola de «problema de pareja». Tras lograr escapar en julio de 2001, el proceso penal venezolano estuvo plagado de irregularidades, revictimización y prejuicios de género, e impugnación de cargos.
Ante la falta de justicia, Linda Loaiza, ya formada como abogada, llevó su caso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, acompañada por ONG como COFAVIC y CEJIL.
En noviembre de 2018, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió un fallo histórico bajo el nombre: «Condena al Estado venezolano». El organismo declaró al Estado responsable por la violación de los derechos a la integridad personal, garantías judiciales, protección judicial y por no actuar con la debida diligencia para prevenir y sancionar los actos de tortura y esclavitud sexual.
No obstante, la justicia venezolana nunca respondió ante esa sentencia.
