El economista y consultor Luis Vicente León advirtió este martes que la creciente brecha entre las expectativas económicas en Venezuela y la evolución real de la actividad productiva representa uno de los principales riesgos para las empresas en el país.
En un mensaje difundido en su cuenta en la red social X, León señaló que muchos venezolanos están evaluando su situación no en comparación con el año anterior sino frente a lo que consideran que debería haber avanzado, lo que estaría generando frustración sin alterar los fundamentos macroeconómicos.
En ese sentido, sostuvo que la economía venezolana entrará en una fase de crecimiento sostenido, argumentando que este comportamiento responde a factores “aritméticos” vinculados al aumento de los ingresos petroleros, que estimó podrían cerrar el año con un incremento cercano al 100 % respecto a 2025.
Asimismo, indicó que los flujos de divisas canalizados a través del sistema bancario local habrían comenzado a estabilizarse en torno a los 1.700 millones de dólares mensuales, tras varios meses por debajo de los 1.200 millones, mientras que la producción petrolera mostraría un repunte superior al 20 %.
León explicó que, debido a los ciclos de pago del petróleo en mercados internacionales, que oscilan entre 60 y 90 días, y a la aplicación de mecanismos financieros externos, los efectos reales del crecimiento se reflejarían con mayor fuerza hacia el último trimestre del año y con mayor intensidad en 2027.
No obstante, advirtió que uno de los principales errores en el análisis del entorno económico es asumir que dicho crecimiento ya se ha materializado. «No ha ocurrido. Y si no se dan cuenta, están comprando problemas financieros severos», manifestó.
«Pero el otro error, no menos grave, es pensar que no va a pasar nada y paralizarse. El crecimiento va a ocurrir sin duda. Pero no será homogéneo: comercio, servicios, alimentos, tecnología y real estate liderarán. Manufactura enfrentará competencia importada seria. Hay que leer el mapa», escribió.
Finalmente, destacó que las empresas que logren posicionarse en el próximo ciclo económico serán aquellas que inviertan con anticipación, capten talento e innoven antes de que la recuperación sea evidente. “Cuando la marea suba, las oportunidades ya tendrán dueño”, concluyó.
