El exfuncionario también señaló que la Fiscalía intentó vincular al exministro con “un programador que estaba en una oficina aislada” mediante más de dos mil órganos de prueba, lo que consideró “totalmente inconexo”. “Es un desorden total. Esos son los remanentes que dejó Tarek William Saab de inventar cosas en vez de hacer acusaciones claras”, afirmó
El exministro de Petróleo Tareck El Aissami compareció ante el tribunal en silla de ruedas y con evidentes signos de deterioro físico durante la primera audiencia del juicio por la trama Pdvsa-Cripto, aseguró el exfiscal del Ministerio Público, Zair Mundaray.
El exfuncionario afirmó, en entrevista con la periodista Jessica Vallenilla, que personas presentes en la audiencia del lunes 20 de abril (que se extendió hasta la madrugada) le informaron que El Aissami “llegó al tribunal en silla de ruedas y no se podía levantar”. “Está bastante deteriorado físicamente, se veía muy mal”, detalló.
La audiencia, realizada ante el Tribunal Cuarto de Juicio contra el Terrorismo y la Corrupción en el Palacio de Justicia de Caracas, se suspendió y fue diferida para este miércoles 22 de abril. Durante la sesión inicial, los abogados privados de los acusados pudieron finalmente presentar sus alegatos tras varias horas de espera.
Mundaray criticó duramente la acusación elaborada por el Ministerio Público, a la que calificó como “un verdadero arroz con mango”. Según el exfiscal, el expediente mezcla de manera incoherente a los presuntos cabecillas de la trama de corrupción con personas de menor responsabilidad.
No puedes tener, por un lado, a la cabeza de la institución —Samark López—, es decir, a los verdaderos capos y cabecillas de este desfalco, y por el otro, meter al chofer. ¿Cómo explicas la conexión entre uno y otro?”, cuestionó.
El exfiscal también señaló que la Fiscalía intentó vincular a El Aissami con “un programador que estaba en una oficina aislada” mediante más de dos mil órganos de prueba, lo que consideró “totalmente inconexo”.
Es un desorden total. Esos son los remanentes que dejó Tarek William Saab de inventar cosas en vez de hacer acusaciones claras”, afirmó Mundaray.
Explicó que, en lugar de agrupar claramente a los responsables principales (señaló a unos diez como cabecillas y a otros cinco o seis como coautores o colaboradores), el expediente incluye a más de 60 personas en varios escritos de “mil y pico de páginas cada uno”, elaborados en su mayoría mediante “copiar y pegar”. “Al final, no se entiende quién hizo qué”, lamentó.
