Las negociaciones entre Irán y EE.UU. han comenzado en Islamabad después de que Teherán transmitió sus consideraciones y demandas a la parte mediadora pakistaní.
Según informes, debido a las intensas consultas en Islamabad, el avance de los diálogos y la limitación de los ataques del régimen sionista —de Beirut hacia el sur del Líbano—, lo cual se considera un progreso en la implementación del alto el fuego, así como la aceptación por parte de Estados Unidos de liberar los activos de Irán y la necesidad de mantener conversaciones técnicas y especializadas más precisas sobre este asunto, se acordó iniciar negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad para finalizar estos temas.
Irán considera que el alto el fuego en el Líbano aún no se ha implementado plenamente y que Estados Unidos está obligado a presionar a Israel para que cumpla este compromiso.
La delegación iraní está siguiendo este asunto de manera seria tanto a través del mediador pakistaní como dentro de la sala de negociaciones.
La delegación iraní ha participado en esta ronda de conversaciones con la mediación de Pakistán, expresando desconfianza hacia la otra parte y teniendo en cuenta la experiencia de incumplimientos previos por parte de Estados Unidos.
La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, está compuesta por 70 miembros de comités de asuntos de seguridad, políticos, militares, económicos y jurídicos. Además de Qalibaf, han viajado a la capital paquistaní el ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi; el secretario del Consejo de Defensa, Ali Akbar Ahmadian; el jefe del Banco Central, Abdolnaser Hemmati; y varios parlamentarios.
Mientras que la contraparte la integran 300 personas, entre ellas JD Vance, vicepresidente del gobierno de Estados Unidos; el enviado especial de la Casa Blanca para Asia Occidental, Steve Witkoff, y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner.
Estas negociaciones se producen tras una agresión no provocada e ilegal de Estados Unidos e Israel a Irán, iniciada el 28 de febrero. Teherán y Washington anunciaron un alto el fuego de dos semanas a últimas horas del martes luego de que la Casa blanca aceptara una propuesta de 10 puntos de Teherán.
Al arribar a Islamabad, Qalibaf recordó la reiterada traición de EE.UU. a la diplomacia, afirmando que “Irán tiene buena voluntad, pero desconfía” en Washington.
Irán ha enfatizado que, si no se alcanza un acuerdo satisfactorio para Irán y el eje de la Resistencia y se reanuda el conflicto, volverá a incendiar los intereses estadounidenses en la región, así como los del régimen sionista.
