La tregua de cinco días anunciada por el presidente Donald Trump esta semana para buscar una salida negociada al conflicto con Irán se mueve entre realidades contrapuestas.
Por un lado, Trump defendió este martes que los iraníes “están desesperados por llegar a un acuerdo” y que “han acordado que nunca tendrán un arma nuclear”, la exigencia principal de Estados Unidos. Por otro, las fuerzas iraníes —aunque muy debilitadas tras más de tres semanas de guerra— continúan lanzando ataques contra Israel y aliados estadounidenses en la región. Sus líderes niegan cualquier diálogo y se comprometen a “luchar hasta la victoria completa”, reporta ABC de España.
En su estilo característico, Trump aseguró desde el Despacho Oval que Estados Unidos “ya ha ganado la guerra”. “No me gusta decirlo, pero ya hemos ganado esto”, declaró, mostrando su interés por cerrar cuanto antes un conflicto que resulta impopular en casa, genera divisiones en su base electoral y enfada a los votantes ante el alza de los precios de la gasolina (cerca de cuatro dólares el galón, frente a menos de tres antes de la guerra). Los republicanos también se juegan sus mayorías en el Congreso en las elecciones de otoño.
Pese a las desmentidas iraníes, Trump insistió en que ambos países están negociando. “Están hablando con nosotros, y están hablando con sentido”, afirmó, aunque se negó nuevamente a revelar la identidad de su interlocutor. Sí aseguró que los iraníes “han acordado que nunca tendrán un arma nuclear”, uno de los motivos centrales de la operación conjunta con Israel contra Teherán.
Llegó incluso a hablar de un “cambio de régimen” en Irán, aludiendo a la eliminación de altos cargos, incluido el fallecido Líder Supremo Alí Jamenei y otros dirigentes. Con tono misterioso, añadió que sus contactos iraníes le habían entregado “un gran regalo” relacionado con el petróleo, el gas y la reapertura del Estrecho de Ormuz. “Esto quiere decir que estamos hablando con la gente adecuada”, subrayó.
Trump mencionó que en las conversaciones participan sus principales enviados: su amigo Steve Witkoff, su yerno Jared Kushner, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance.
El lunes, Trump habló de un “plan de 15 puntos” en el que Irán estaría “mayormente de acuerdo”. El documento, según The New York Times, ya ha sido enviado a Teherán e incluye las demandas estadounidenses iniciales: limitar el programa nuclear y el de misiles. No está claro si Israel respalda plenamente el texto.
Witkoff y Kushner estarían trabajando en un alto el fuego de un mes, similar al modelo que funcionó en Gaza, según informaciones del canal israelí Canal 12. Este enfoque podría chocar con los deseos del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien prefiere mantener la presión militar para obtener un acuerdo más favorable.
