Exdirector de Nodus Bank se declaró culpable de fraude y evadir sanciones vinculadas a Venezuela

Un exdirector ejecutivo de Nodus Bank, con sede en Puerto Rico, se declaró culpable de participar en un esquema de fraude electrónico multimillonario y de evadir sanciones impuestas por Estados Unidos contra Venezuela, según informó la Fiscalía del Distrito Sur de Florida.

Según un comunicado, el acusado identificado como Tomás Niembro Concha admitió haber liderado una conspiración para obtener fraudulentamente al menos 24,9 millones de dólares de la institución que terminó colapsando en 2023 tras las operaciones ilícitas.

De acuerdo con las autoridades, Niembro utilizó su posición como máximo ejecutivo para desviar fondos del banco, ocultar conflictos de interés y llevar a cabo «transacciones ilegales» junto a otros involucrados, lo que incluyó inversiones y préstamos encubiertos que beneficiaban directamente a él y a un coacusado.

Además del fraude financiero, el caso incluye violaciones a las sanciones estadounidenses, en particular las relacionadas con Venezuela y su estatal petrolera Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Según el expediente judicial, Niembro «conspiró» para llevar a cabo transacciones prohibidas con un individuo sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, vinculado a actividades en favor de la empresa petrolera venezolana.

Las autoridades detallaron que, aunque inicialmente se obtuvo autorización para ejecutar una operación sobre una propiedad en Southampton, Nueva York, posteriormente se llevó a cabo un acuerdo privado no autorizado para vender el inmueble a través de una empresa fachada, en violación de las sanciones impuestas por Washington.

Niembro se declaró culpable de conspiración para cometer fraude electrónico y de conspiración para violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), cargos que conllevan penas máximas de hasta 20 años de prisión cada uno. Como parte del acuerdo de culpabilidad, aceptó el decomiso de al menos 16,9 millones de dólares.

El Departamento de Justicia destacó que el caso forma parte de los esfuerzos para proteger la integridad del sistema financiero estadounidense y sancionar a quienes utilicen instituciones bancarias para cometer delitos o evadir sanciones internacionales. Su sentencia está prevista para el próximo 8 de junio.