Tradicionalmente, la solución recaía en ejercicios manuales de Kegel o intervenciones quirúrgicas. Con la llegada de la tecnología EMSella al consultorio del doctor Wartan Keklikian, los pacientes ahora disponen de un tratamiento que utiliza tecnología HIFEM para estimular la musculatura profunda de forma precisa y potente
El prolapso de órganos pélvicos se ha convertido en una de las patologías silenciosas con mayor impacto en la calidad de vida de la población femenina a escala global. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y estudios epidemiológicos internacionales, se estima que el 50% de las mujeres que han tenido partos vaginales presentarán algún grado de prolapso a lo largo de su vida, y aproximadamente una de cada diez requerirá intervención quirúrgica antes de los 80 años de edad.
La International Continence Society (ICS), indica que más del 30% de las mujeres adultas en el mundo sufren de algún trastorno del suelo pélvico. En Venezuela, estas patologías encuentran un factor de riesgo determinante en la obesidad, una condición que aumenta la presión intraabdominal y debilita los tejidos de soporte.
El impacto en la salud integral
El prolapso ocurre cuando los músculos y tejidos de soporte de la pelvis se debilitan, provocando que órganos como el útero, la vejiga o el recto desciendan de su posición normal. Factores como el envejecimiento natural, el embarazo, el parto o la menopausia suelen deteriorar esta zona, derivando en problemas de incontinencia urinaria y fecal, prolapso vaginal y disminución del bienestar íntimo.
Ante este panorama, el doctor Wartan Keklikian, destacado cirujano con especialidad en laparoscópica y bariátrica, ha dado un paso firme hacia la medicina integral al incorporar la silla EMSella en su unidad de atención, ubicado en el Hospital de Clínicas Caracas, uniendo la vanguardia de la cirugía metabólica con la rehabilitación pélvica de última generación.
“La silla EMSella, desarrollada por la corporación BTL, genera miles de contracciones supra máximas en una sesión de apenas 30 minutos, lo que equivale a realizar más de 11.000 ejercicios de Kegel, de manera perfecta. Este tratamiento no solo aborda el prolapso en grados iniciales, sino que es altamente efectivo para la incontinencia urinaria y la disfunción sexual, devolviendo al paciente el control sobre su cuerpo”, explica Keklikian.
Alcances de la tecnología EMSella
Es una terapia electromagnética fiscalizada, de alta intensidad, que es indolora, no invasiva, aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
El procedimiento es tan sencillo como sentarse en una silla. Mientras el paciente permanece completamente vestido y cómodo, el dispositivo genera un campo electromagnético que induce miles de contracciones supra máximas de los músculos del suelo pélvico¸ 33 frecuencias en 28 segundos. Trabaja con 2,7 teslas de energía, por lo que ofrece beneficios desde la primera sesión.
“Generalmente se recomiendan entre 6 y 10 sesiones, de media hora cada una, dos semanales, para ver resultados deseados. Lo bueno de la silla es que trata patologías que antes sólo se abordaban de manera quirúrgica. Este proceso no solo fortalece las fibras musculares existentes, sino que también ayuda a restaurar el control neuromuscular, reeducando la vejiga y mejorando significativamente la calidad de vida. Pueden usarla desde adolescentes hasta adultos mayores”, subraya el especialista.
Keklikian destaca que la principal bondad de EMSella es su capacidad de devolver la confianza al paciente sin dolor ni tiempo de recuperación. “Es altamente efectivo para la incontinencia de esfuerzo (producida al reír o estornudar) y la incontinencia de urgencia. Ayuda a tonificar el canal vaginal y fortalecer los ligamentos tras el alumbramiento. Al aumentar el tono muscular, se reporta una mejora notable en la satisfacción y sensibilidad sexual en ambos sexos. No requiere anestesia, agujas, ni geles, el paciente puede retomar sus actividades diarias inmediatamente después de la sesión”.
La silla EMSella también está indicada para aquellos hombres que sufren de hiperplasia prostática o para aquellos operados de la próstata, que presentan fuga de orina. Esta tecnología puede utilizarse además de manera preventiva, en pacientes menores de 40 años y que no presentan fugas de orina, en pacientes diabéticos, obesos, en aquellas mujeres que han tenido partos vaginales, para evitar los prolapsos genitales y tonificar las paredes de la vagina.
Resultados visibles
Un alto porcentaje de pacientes manifiesta mejoras perceptibles tras la primera o segunda visita. Los estudios clínicos respaldan que el 95% de los pacientes tratados con esta tecnología reportan una mejora significativa en su calidad de vida y una reducción drástica en el uso de protectores diarios o compresas.
En cuanto a las contraindicaciones, no está recomendada para pacientes embarazadas, con marcapasos o implantes electrónicos, con prótesis que no sean de titanio, con biopolímeros, así como aquellos con alteraciones de la coagulación, neoplasias, insuficiencia pulmonar y alteraciones de la piel en zona a tratar.
Con la inclusión de EMSELLA, el doctor Wartan Keklikian se consolida como un referente en medicina avanzada, priorizando soluciones que combinan ciencia, comodidad y resultados tangibles para la salud integral de sus pacientes.
Para mayor información, en Instagram @drwartan.

