El excandidato presidencial Enrique Márquez pidió este domingo acelerar la revisión de los casos de presos políticos en el país, en medio del proceso de excarcelaciones iniciado el pasado 8 de enero en Venezuela.
“Hago votos para que se acelere la revisión de todos los casos. Van (más) 6.000, pero creo que hay muchos miles más que tienen que ser resueltos”, afirmó durante una entrevista en el programa Abriendo Puertas de Venevisión.
Márquez consideró que en el país ya comenzó un “proceso de transición y transformación”. “Son varios procesos que van convergentes a un final feliz para Venezuela, en mi opinión. Está la transformación económica, la transformación política, la transformación social en materia de la obtención de las libertades y la transformación democrática. De tal manera que todo va caminando en paralelo. Yo percibo que esto ya arrancó; percibo que se presentan cambios interesantes. La Ley de Amnistía y el perdón es algo que, para mí, es fundamental”.
No obstante, indicó que todavía “falta mucho”, aunque calificó este avance como un “paso interesante”. En ese sentido, expresó su respaldo a que se continúe trabajando para que en Venezuela “no quede ningún preso político ni de conciencia”.
En ese sentido, pidió que se revisen todos los casos al considerar que la “injusticia” en el país tiene múltiples rostros. Señaló que esta no solo afecta a los presos políticos, sino también a la ciudadanía en general, por situaciones que se presentan a diario, como la falta de una “defensa adecuada” para la población.
“No podemos repetir esta experiencia nunca más. No podemos permitir que nadie (…) persiga a los ciudadanos por pensar diferente. Nosotros tenemos que hacer un gran acuerdo político para que Venezuela no vuelva a caer en esto porque es absolutamente injusto no solo con los detenidos, sino con la familia”, añadió.
El dirigente también afirmó que no se debe seguir “dilatando” el regreso de los venezolanos que residen en el extranjero. A su juicio, “sanar las heridas” del país también implica la reunificación de las familias. Indicó que, aunque existen exiliados conocidos, también hay muchos otros que no tienen visibilidad pública.
Sostuvo además que el país necesitará del aporte de todos sus ciudadanos para afrontar los desafíos de reconstrucción, especialmente en áreas como los servicios públicos, la economía y la infraestructura nacional.
En materia económica, consideró que la venta de petróleo a Estados Unidos “no es un mal negocio”, al igual que contar con socios que estén dispuestos a invertir en el país. Sin embargo, subrayó que estas alianzas deben realizarse preservando la soberanía nacional, las leyes, las empresas y los trabajadores.
“A nosotros nos conviene tener alianzas comerciales con todo el mundo. Yo no estoy de acuerdo con que se ideologice o se politice las relaciones internacionales. Nosotros debemos tener relaciones con todos los países del mundo y las principales, las comerciales”, afirmó.
Márquez relató además que, poco después de su excarcelación, fue contactado por un funcionario de la Casa Blanca que le transmitió una invitación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para asistir al discurso del Estado de la Unión en Washington, donde se reunió con su sobrina.
Explicó que aceptó la invitación porque lo consideró una oportunidad para agradecer personalmente a Trump por el apoyo que, según dijo, contribuyó a su liberación. Añadió que durante los últimos meses ha expresado su agradecimiento a diversas personas que lo ayudaron en ese proceso.
Indicó que, en las últimas semanas, ha recibido críticas por expresar agradecimiento al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, quien visitó Caracas en febrero pasado, en medio del debate sobre la aprobación en segunda discusión de la Ley de Amnistía.
“Si por ser agradecido me atacan, tendré que seguir recibiendo esos ataques (…) Yo en lo personal salí sin odio, sin resentimiento, con el corazón lleno de ganas de trabajar por Venezuela”, afirmó.
En respuesta a unas recientes declaraciones del diputado Jorge Arreaza, quien criticó su asistencia al discurso de Trump, el exvicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) aclaró que permaneció solo dos días en Estados Unidos y que regresó al país porque su intención es hacer política en Venezuela y no en Washington.
Durante la entrevista también fue consultado sobre la posibilidad de convocar a unas elecciones. En ese contexto, afirmó que sería necesario realizar cambios en instituciones como el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). “Por eso el tema de la elección es tan complejo. Si a mí me invitaran a una elección en tres meses, diría: ‘Yo no puedo ir’. Porque no tengo confianza en el CNE”.
Sostuvo que, además de “recuperar la credibilidad en el voto”, también se debe “restablecer plenamente la libertad de expresión” para que las personas puedan manifestar sus opiniones “sin temor a represalias”.
Asimismo, señaló que debe resolverse la situación de los partidos políticos, muchos de los cuales —recordó— enfrentan procesos de judicialización o cuestionamientos ante el organismo electoral, lo que dificulta su participación en eventuales comicios.
Indicó que, en caso de designarse nuevos rectores en el CNE, estos tendrían la “responsabilidad” de revisar el sistema electoral, abrir el registro electoral y evaluar la legislación vigente, además de actuar “en sintonía” con un nuevo Tribunal Supremo de Justicia que “no obstaculice el reconocimiento de la soberanía del pueblo”.
También planteó que antes de convocar elecciones deberían eliminarse algunos factores que, en su opinión, constituyen obstáculos “para la paz y la tranquilidad”, entre ellos la reelección indefinida. Además, propuso evaluar la incorporación de una segunda vuelta en la elección presidencial.
Finalmente, señaló que la oposición cuenta “con convicciones y reserva moral” suficiente para “gobernar el país”, aunque consideró necesario “reconstruir la unidad política” y fortalecer el vínculo con la sociedad venezolana.
